{"id":2917,"date":"2016-08-31T19:19:38","date_gmt":"2016-08-31T19:19:38","guid":{"rendered":""},"modified":"2026-03-11T09:12:01","modified_gmt":"2026-03-11T14:12:01","slug":"catequesis-del-papa-francisco-sobre-la-dignidad-de-las-personas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/ceas.org.pe\/index.php\/2016\/08\/31\/catequesis-del-papa-francisco-sobre-la-dignidad-de-las-personas\/","title":{"rendered":"Catequesis del Papa Francisco sobre la dignidad de las personas"},"content":{"rendered":"<div>En la Plaza de San Pedro, el Papa Francisco dirigi\u00f3 hoy la Audiencia General, la cual dedic\u00f3 al pasaje del Evangelio donde la mujer consigue tocar el manto de Jes\u00fas mientras este pasa en medio de la multitud.<\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div>A continuaci\u00f3n el texto completo, gracias a Radio Vaticano:<\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div>Queridos hermanos y hermanas, \u00a1buenos d\u00edas!<\/div>\n<div>El Evangelio que hemos escuchado nos presenta una figura que sobresale por su fe y su coraje. Se trata de la mujer a la que Jes\u00fas cur\u00f3 de sus p\u00e9rdidas de sangre (Cfr. Mt 9,20-22). Pasando en medio de la muchedumbre, se acerca por detr\u00e1s de Jes\u00fas para tocar el borde de su manto. Pensaba: \u201cCon s\u00f3lo tocar su manto, quedar\u00e9 curada\u201d \u00a0(v. 21). \u00a1Cu\u00e1nta fe, eh! \u00a1Cu\u00e1nta fe ten\u00eda esta mujer! Razonaba as\u00ed porque estaba animada por tanta fe, tanta esperanza y, con un toque de astucia, realiza cuanto lleva en su coraz\u00f3n. El deseo de ser salvada por Jes\u00fas es tan grande que la hace ir m\u00e1s all\u00e1 de las prescripciones establecidas por la ley de Mois\u00e9s.<\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div>En efecto, esta pobre mujer desde hac\u00eda tantos a\u00f1os no s\u00f3lo estaba sencillamente enferma, sino que era considerada impura porque padec\u00eda de hemorragias (Cfr. Lv 15, 19-30). Por esta raz\u00f3n estaba excluida de las liturgias, de la vida conyugal, de las relaciones normales con el pr\u00f3jimo. El evangelista Marcos a\u00f1ade que hab\u00eda consultado a muchos m\u00e9dicos, agotando sus medios para pagarlos y soportando tratamientos dolorosos, pero s\u00f3lo hab\u00eda empeorado. Era una mujer descartada por la sociedad. Es importante considerar esta condici\u00f3n \u2013 de descartada \u2013 para entender su estado de \u00e1nimo: ella siente que Jes\u00fas puede liberarla de la enfermedad y del estado de marginaci\u00f3n y de indignidad en el que se encuentra desde hace a\u00f1os. En una palabra: sabe, siente que Jes\u00fas puede salvarla.<\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div>Este caso nos hace reflexionar acerca de c\u00f3mo la mujer muchas veces es percibida y representada. A todos se nos pone en guardia, tambi\u00e9n a las comunidades cristianas, contra consideraciones de la feminidad aminoradas por prejuicios y recelos ultrajantes de su intangible dignidad. En este sentido son precisamente los Evangelios los que \u00a0restablecen la verdad y reconducen a un punto de vista liberatorio.<\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div>Jes\u00fas ha admirado la fe de esta mujer a la que todos evitaban y ha transformado su esperanza en salvaci\u00f3n. No conocemos su nombre, pero las pocas l\u00edneas con las que los Evangelios describen su encuentro con Jes\u00fas trazan un itinerario de fe capaz de restablecer la verdad y la grandeza de la dignidad de toda persona. En el encuentro con Cristo se abre para todos, hombres y mujeres de todo lugar y de todo tiempo, el camino de la liberaci\u00f3n y de la salvaci\u00f3n.<\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div>El Evangelio de Mateo dice que cuando la mujer toc\u00f3 el manto de Jes\u00fas, \u00c9l \u201cse dio vuelta\u201d, la vio (v. 22), y le dirigi\u00f3 la palabra. Como dec\u00edamos, a causa de su estado de exclusi\u00f3n, la mujer ha actuado a escondidas, detr\u00e1s de Jes\u00fas \u2013 ten\u00eda un poco de temor \u2013 para no ser vista, porque era una descartada. En cambio, Jes\u00fas la ve y su mirada no es de reproche, no dice: \u201c\u00a1Vete de aqu\u00ed, t\u00fa eres una descartada!\u201d, como si dijera: \u201c\u00a1T\u00fa eres una leprosa, vete!\u201d, \u00bfno? No reprocha. Sino que la mirada de Jes\u00fas es de misericordia y ternura. \u00c9l sabe lo que ha sucedido y busca el encuentro personal con ella, lo que, en el fondo, ella misma anhelaba. Esto significa que Jes\u00fas no s\u00f3lo la acoge, sino que la considera digna de ese encuentro hasta el punto que le dona su palabra y su atenci\u00f3n.<\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div>En la parte central del relato el t\u00e9rmino salvaci\u00f3n se repite tres veces. \u201cCon s\u00f3lo tocar su manto, quedar\u00e9 curada. Jes\u00fas se dio vuelta, y al verla, le dijo: \u2018Ten confianza, hija, tu fe te ha salvado\u2019\u201d (vv. 21-22). Este \u201cten confianza, hija\u201d \u2013 \u201cconfianza hija\u201d, dice Jes\u00fas \u2013 expresa toda la misericordia de Dios por aquella persona, y por toda persona descartada. Pero cu\u00e1ntas veces nos sentimos interiormente descartados por nuestros pecados, hemos hecho tantas, hemos hecho tantas\u2026 Y el Se\u00f1or nos dice: \u201c\u00a1Confianza! \u00a1Ven! Para m\u00ed t\u00fa no eres un descartado, una descartada. Confianza, hija. T\u00fa eres un hijo, una hija\u201d. Y \u00e9ste es el momento de la gracia, es el momento del perd\u00f3n, es el momento de la inclusi\u00f3n en la vida de Jes\u00fas, en la vida de la Iglesia. Es el momento de la misericordia. Hoy, a todos nosotros, pecadores, que somos grandes pecadores o pocos [peque\u00f1os] pecadores, pero todos lo somos, \u00a1eh!, \u00a0a todos [nosotros] el Se\u00f1or nos dice: \u201c\u00a1Confianza, ven! Ya no eres descartado, no eres descartada: yo te perdono, yo de abrazo\u201d.<\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div>As\u00ed es la misericordia de Dios. Debemos tener coraje e ir hacia \u00c9l; pedir perd\u00f3n por nuestros pecados e ir adelante. Con coraje, como hizo esta mujer. \u00a0Despu\u00e9s, la \u201csalvaci\u00f3n\u201d adquiere m\u00faltiples rasgos: ante todo devuelve la salud a la mujer; despu\u00e9s la libera de las discriminaciones sociales y religiosas; adem\u00e1s, realiza la esperanza que ella llevaba en su coraz\u00f3n anulando sus temores y su desaliento; y, en fin, la devuelve a la comunidad liber\u00e1ndola de la necesidad de actuar a escondidas. Y esto \u00faltimo es importante: un descartado siempre hace algo a escondidas [alguna vez] o toda la vida: pensemos en los leprosos de aquellos tiempos, en los sin techo de hoy\u2026 pensemos en los pecadores, \u00a1eh!, en nosotros pecadores: siempre hacemos algo a escondidas, como \u2026 tenemos necesidad de hacer algo a escondidas y nos avergonzamos por lo que somos. Y \u00c9l nos libera de esto, Jes\u00fas nos libera y hace que nos pongamos de pie: \u201cLev\u00e1ntate, ven. De pie\u201d. Como Dios nos ha creado: Dios nos ha creado de pie, no humillados. De pie. La salvaci\u00f3n que Jes\u00fas da es total, reintegra a la vida de la mujer en la esfera del amor de Dios y, al mismo tiempo, la restablece en su plena dignidad.<\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div>En suma, no es el manto que la mujer ha tocado el que le da la salvaci\u00f3n, sino la palabra de Jes\u00fas, acogida en la fe, capaz de consolarla, curarla y restablecerla en la relaci\u00f3n con Dios y con su pueblo. Jes\u00fas es la \u00fanica fuente de bendici\u00f3n de la que brota la salvaci\u00f3n para todos los hombres, y la fe es la disposici\u00f3n fundamental para acogerla.<\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div>Jes\u00fas, una vez m\u00e1s, con su comportamiento lleno de misericordia, indica a la Iglesia el itinerario que debe realizar para salir al encuentro de cada persona, para que cada uno pueda ser curado en el cuerpo y en el esp\u00edritu, y recuperar la dignidad de hijos de Dios.<\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div>Gracias.<\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div>Fuente: ACI Prensa<\/div>\n<p><a href=\"http:\/\/web.hilo.org.pe\/wp-content\/uploads\/Catequesis.jpg\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Ver archivo adjunto<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En la Plaza de San Pedro, el Papa Francisco dirigi? hoy la Audiencia General, la cual dedic? al pasaje del Evangelio donde la mujer consigue tocar el manto de Jes?s mientras este pasa en medio de la multitud.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":7855,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[9],"tags":[],"class_list":["post-2917","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-noticias"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/ceas.org.pe\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2917","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/ceas.org.pe\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/ceas.org.pe\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ceas.org.pe\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ceas.org.pe\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2917"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/ceas.org.pe\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2917\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":6301,"href":"https:\/\/ceas.org.pe\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2917\/revisions\/6301"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ceas.org.pe\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/7855"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/ceas.org.pe\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2917"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/ceas.org.pe\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2917"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/ceas.org.pe\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2917"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}