{"id":2530,"date":"2015-10-07T14:29:22","date_gmt":"2015-10-07T14:29:22","guid":{"rendered":""},"modified":"2026-03-11T09:12:09","modified_gmt":"2026-03-11T14:12:09","slug":"primera-catequesis-del-papa-francisco-en-el-marco-del-sonodo-de-la-familia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/ceas.org.pe\/index.php\/2015\/10\/07\/primera-catequesis-del-papa-francisco-en-el-marco-del-sonodo-de-la-familia\/","title":{"rendered":"Primera catequesis del Papa Francisco en el marco del S\u00f3nodo de la Familia"},"content":{"rendered":"<p>VATICANO, \u00a0(ACI).- El Papa Francisco dedic\u00f3 de nuevo su catequesis en la Audiencia General de este mi\u00e9rcoles a la familia. En la Plaza de San Pedro afirm\u00f3 que la familia es \u201cla carta magna de la Iglesia\u201d y advirti\u00f3 de que el mundo necesita \u201cuna robusta inyecci\u00f3n\u201d del esp\u00edritu familiar.<\/p>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div>El Pont\u00edfice tambi\u00e9n pidi\u00f3 oraciones para la buena marcha del S\u00ednodo de los Obispos sobre la Familia que comenz\u00f3 el pasado 4 y concluir\u00e1 el 25 de octubre.<\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div>A continuaci\u00f3n el texto completo de la catequesis gracias a Radio Vaticano:<\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div>Queridos hermanos y hermanas \u00a1buenos d\u00edas!<\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div>Hace pocos d\u00edas ha iniciado el S\u00ednodo de los Obispos con el tema \u201cLa vocaci\u00f3n y la misi\u00f3n de la familia en la Iglesia y en el mundo contempor\u00e1neo\u201d. La familia que camina en la v\u00eda del Se\u00f1or es fundamental en el testimonio de amor de Dios y merece toda la dedicaci\u00f3n de la cual la Iglesia es capaz. El S\u00ednodo est\u00e1 llamado a interpretar, para hoy, este celo y este cuidado de la Iglesia. Acompa\u00f1amos todo el recorrido sinodal sobre todo con nuestra oraci\u00f3n y nuestra atenci\u00f3n. Y en este per\u00edodo las catequesis ser\u00e1n reflexiones inspiradas por algunos aspectos de la relaci\u00f3n -que podemos decir bien indisoluble- entre la Iglesia y la familia, con el horizonte abierto al bien de la entera comunidad cristiana.<\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div>Una mirada atenta a la vida cotidiana de los hombres y de las mujeres de hoy muestra inmediatamente la necesidad que hay en todas partes de una s\u00f3lida inyecci\u00f3n de esp\u00edritu familiar. De hecho, el estilo de las relaciones -civiles, econ\u00f3micas, jur\u00eddicas, profesionales, de ciudadan\u00eda- aparece muy racional, formal, organizado, pero tambi\u00e9n muy \u201cdeshidratado\u201d, \u00e1rido, an\u00f3nimo. Se transforma en ocasiones en insoportable. Aunque quiere ser inclusivo en sus formas, en la realidad abandona a la soledad y al descarte un n\u00famero siempre mayor de personas.<\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div>He aqu\u00ed porqu\u00e9 la familia abre para la entera sociedad una perspectiva m\u00e1s humana: abre los ojos de los hijos sobre la vida \u2013y no solo la mirada, sino tambi\u00e9n los otros sentidos- representando una visi\u00f3n de la relaci\u00f3n humana edificada sobre la libre alianza de amor. La familia introduce a la necesidad de v\u00ednculos de fidelidad, sinceridad, confianza, cooperaci\u00f3n, respeto; anima a proyectar un mundo habitable y a creer en las relaciones de confianza, tambi\u00e9n en condiciones dif\u00edciles; ense\u00f1a a honrar la palabra dada, el respeto de las singulares personas, el compartir de los l\u00edmites personales y de los otros. Y todos somos conscientes de lo insustituible de la atenci\u00f3n familiar por los miembros m\u00e1s peque\u00f1os, m\u00e1s vulnerables, m\u00e1s heridos y a\u00fan los m\u00e1s devastados por las conductas de su vida. En la sociedad que practica estas actitudes, las ha asimilado por el esp\u00edritu familiar y no de la competici\u00f3n y del deseo de autorealizaci\u00f3n.<\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div>Y bien, a\u00fan sabiendo todo esto, no se da a la familia el peso debido -y reconocimiento y apoyo- en la organizaci\u00f3n pol\u00edtica y econ\u00f3mica de la sociedad contempor\u00e1nea. Quisiera decir m\u00e1s: la familia no solo no tiene reconocimiento adecuado, pero \u00a1no genera m\u00e1s aprendizaje! A veces se dir\u00eda que, con toda la ciencia y la t\u00e9cnica, la sociedad moderna todav\u00eda no es capaz de traducir estos conocimientos en formas mejores de convivencia civil. No solo la organizaci\u00f3n de la vida com\u00fan se encalla m\u00e1s, en la burocracia del todo extra\u00f1a a los v\u00ednculos humanos fundamentales, pero incluso la costumbre social y pol\u00edtica muestra a menudo signos de degrado \u2013agresividad, vulgaridad, desprecio\u2026-, que est\u00e1n muy por debajo del umbral de una educaci\u00f3n familiar m\u00ednima. En tal coyuntura, los extremos opuestos de este embrutecimiento de las relaciones -es decir, \u00a0la torpeza tecnocr\u00e1tica y el familismo amoral- se conjugan y se alimentan mutuamente. Es en verdad una paradoja.<\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div>La Iglesia distingue hoy, en este punto exacto, el sentido hist\u00f3rico de su misi\u00f3n acerca de la familia y del aut\u00e9ntico esp\u00edritu familiar: comenzando por una atenta revisi\u00f3n de vida, que se refiere a s\u00ed misma. Se podr\u00eda decir que el \u201cesp\u00edritu familiar\u201d es una carta constitucional para la Iglesia: as\u00ed el cristianismo debe aparecer, y as\u00ed debe ser. Est\u00e1 escrito en letras claras: \u00a0\u00abUstedes que en un tiempo eran lejanos -dice san Pablo- [\u2026] ustedes ya no son extranjeros ni hu\u00e9spedes, sino conciudadanos de los santos y miembros de la familia de Dios\u00bb (Ef 2,19). La Iglesia es y debe ser la familia de Dios.<\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div>Jes\u00fas, cuando llam\u00f3 a Pedro a seguirlo, le dijo que lo habr\u00eda hecho \u201cpescador de hombres\u201d; y para esto se necesita un nuevo tipo de redes. Podemos decir que hoy las familias son una de las redes m\u00e1s importantes para la misi\u00f3n de Pedro y de la Iglesia. \u00a1No es una red que hace prisioneros! Al contrario, libera de las aguas malas del abandono y de la indiferencia, que ahogan muchos seres humanos en el mar de la soledad y de la indiferencia. Las familias saben bien qu\u00e9 es la dignidad de sentirse hijos y no esclavos, o extra\u00f1os, o s\u00f3lo un n\u00famero del documento de identidad.<\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div>Desde aqu\u00ed, de la familia, Jes\u00fas recomienza su pasaje entre los seres humanos para persuadirlos que Dios no los ha olvidado. Desde aqu\u00ed Pedro toma vigor para su ministerio. Desde aqu\u00ed la Iglesia, obedeciendo a la palabra del Maestro, sale a pescar, seguro que, si esto pasa, la pesca ser\u00e1 milagrosa. Que el entusiasmo de los Padres sinodales, animados por el Esp\u00edritu Santo, fomenten el impulso de una Iglesia que abandona las redes viejas y se pone a pescar confiando en la palabra de su Se\u00f1or. \u00a1Rezamos intensamente por esto! Cristo, del resto, ha prometido y nos alienta: aunque los malos padres no rechazan el pan a los hijos hambrientos, figur\u00e9monos si Dios no dar\u00e1 el Esp\u00edritu a quienes -a\u00fan siendo imperfectos- \u00a1lo piden con apasionada insistencia! (cfr Lc 11,9-13). Gracias.<\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div>Fuente: aciprensa.com<\/div>\n<p><a href=\"http:\/\/web.hilo.org.pe\/wp-content\/uploads\/Catequesispapa.jpg\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Ver archivo adjunto<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>VATICANO,  (ACI).- El Papa Francisco dedic? de nuevo su catequesis en la Audiencia General de este mi?rcoles a la familia. 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