{"id":2359,"date":"2015-06-08T11:15:37","date_gmt":"2015-06-08T11:15:37","guid":{"rendered":""},"modified":"2026-03-11T09:12:12","modified_gmt":"2026-03-11T14:12:12","slug":"francisco-explica-como-construir-la-paz","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/ceas.org.pe\/index.php\/2015\/06\/08\/francisco-explica-como-construir-la-paz\/","title":{"rendered":"Francisco explica c\u00f3mo construir la paz"},"content":{"rendered":"<p>\u00a0Queridos amigos, en su homil\u00eda de la Santa Misa del s\u00e1bado en Sarajevo, capital de Bosnia y Herzegovina \u2013azotada a\u00fan no hace muchos a\u00f1os por la guerra- en Papa Francisco explic\u00f3 c\u00f3mo podemos ser constructores de paz:<\/p>\n<p>\u201cLa paz es el proyecto de Dios para la humanidad, para la historia, con toda la creaci\u00f3n. Y es un proyecto que encuentra siempre oposici\u00f3n por parte del hombre y por parte del maligno.<\/p>\n<div>Pero la guerra significa ni\u00f1os, mujeres y ancianos en campos de refugiados; significa desplazamientos forzados; significa casas, calles, f\u00e1bricas destruidas; significa, sobre todo, vidas truncadas. Vosotros lo sab\u00e9is bien, por haberlo experimentado precisamente aqu\u00ed, cu\u00e1nto sufrimiento, cu\u00e1nta destrucci\u00f3n, cu\u00e1nto dolor.<\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div>Hoy, queridos hermanos y hermanas, se eleva una vez m\u00e1s desde esta ciudad el grito del pueblo de Dios y de todos los hombres y mujeres de buena voluntad: \u00a1Nunca m\u00e1s la guerra!<\/div>\n<div>Dentro de este clima de guerra, como un rayo de sol que atraviesa las nubes, resuena la palabra de Jes\u00fas en el Evangelio: \u00abBienaventurados los constructores de paz\u00bb (Mt 5,9). Es una llamada siempre actual, que vale para todas las generaciones.<\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div>No dice: \u00abBienaventurados los predicadores de paz\u00bb: todos son capaces de proclamarla, incluso de forma hip\u00f3crita o aun enga\u00f1osa. No. Dice: \u00abBienaventurados los constructores de paz\u00bb, es decir, los que la hacen.<\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div>Hacer la paz es un trabajo artesanal: requiere pasi\u00f3n, paciencia, experiencia, tes\u00f3n. Bienaventurados quienes siembran paz con sus acciones cotidianas, con actitudes y gestos de servicio, de fraternidad, de di\u00e1logo, de misericordia\u2026<\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div>Estos, s\u00ed, \u00abser\u00e1n llamados hijos de Dios\u00bb, porque Dios siembra paz, siempre, en todas partes; en la plenitud de los tiempos ha sembrado en el mundo a su Hijo para que tuvi\u00e9semos paz. Hacer la paz es un trabajo que se realiza cada d\u00eda, paso a paso, sin cansarse jam\u00e1s.<\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div>Y \u00bfc\u00f3mo se hace, c\u00f3mo se construye la paz? Nos lo ha recordado de forma esencial el profeta Isa\u00edas: \u00abLa obra de la justicia ser\u00e1 la paz\u00bb (32,17). Tampoco aqu\u00ed retrata una justicia declamada, teorizada, planificada\u2026 sino una justicia practicada, vivida.<\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div>Y el Nuevo Testamento nos ense\u00f1a que el pleno cumplimiento de la justicia es amar al pr\u00f3jimo como a s\u00ed mismo (cf. Mt 22,39; Rm 13,9). Cuando nosotros seguimos, con la gracia de Dios, este mandamiento, \u00a1c\u00f3mo cambian las cosas! \u00a1Porque cambiamos nosotros!<\/div>\n<div>Esa persona, ese pueblo, que vemos como enemigo, en realidad tiene mi mismo rostro, mi mismo coraz\u00f3n, mi misma alma. Tenemos el mismo Padre en el cielo. Entonces, la verdadera justicia es hacer a esa persona, a ese pueblo, lo que me gustar\u00eda que me hiciesen a m\u00ed, a mi pueblo (cf. Mt 7,12).<\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div>San Pablo, en la segunda lectura, nos ha indicado las actitudes necesarias para la paz: \u00abRevest\u00edos de compasi\u00f3n entra\u00f1able, bondad, humildad, mansedumbre, paciencia. Sobrellevaos mutuamente y perdonaos cuando alguno tenga quejas contra otro. El Se\u00f1or os ha perdonado: haced vosotros lo mismo\u00bb (3, 12-13).<\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div>Estas son las actitudes para ser \u201cartesanos\u201d de paz en lo cotidiano, all\u00ed donde vivimos. Pero no nos enga\u00f1emos creyendo que esto depende s\u00f3lo de nosotros. Caer\u00edamos en un moralismo ilusorio.<\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div>La paz es don de Dios, porque \u00c9l, con su Esp\u00edritu, puede imprimir estas actitudes en nuestros corazones y en nuestra carne, y hacer de nosotros verdaderos instrumentos de su paz.<\/div>\n<div>Profundizando m\u00e1s todav\u00eda, el Ap\u00f3stol dice que la paz es don de Dios porque es fruto de su reconciliaci\u00f3n con nosotros. S\u00f3lo si se deja reconciliar con Dios, el hombre puede llegar a ser constructor de paz\u201d.<\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div>Fuente:\u00a0News.va Espa\u00f1ol<\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/web.hilo.org.pe\/wp-content\/uploads\/Construirlapaz.jpg\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Ver archivo adjunto<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 Queridos amigos, en su homil\u00eda de la Santa Misa del s\u00e1bado en Sarajevo, capital de Bosnia y Herzegovina \u2013azotada a\u00fan no hace muchos a\u00f1os por la guerra- en Papa Francisco explic\u00f3 c\u00f3mo podemos ser constructores de paz: \u201cLa paz es el proyecto de Dios para la humanidad, para la historia, con toda la creaci\u00f3n. Y es un proyecto que encuentra siempre oposici\u00f3n por parte del hombre y por parte del maligno.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":7855,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[9],"tags":[],"class_list":["post-2359","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-noticias"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/ceas.org.pe\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2359","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/ceas.org.pe\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/ceas.org.pe\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ceas.org.pe\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ceas.org.pe\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2359"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/ceas.org.pe\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2359\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":6859,"href":"https:\/\/ceas.org.pe\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2359\/revisions\/6859"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ceas.org.pe\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/7855"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/ceas.org.pe\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2359"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/ceas.org.pe\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2359"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/ceas.org.pe\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2359"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}