{"id":2269,"date":"2015-04-01T10:24:45","date_gmt":"2015-04-01T10:24:45","guid":{"rendered":""},"modified":"2026-03-11T09:12:14","modified_gmt":"2026-03-11T14:12:14","slug":"el-papa-francisco-explica-la-semana-santa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/ceas.org.pe\/index.php\/2015\/04\/01\/el-papa-francisco-explica-la-semana-santa\/","title":{"rendered":"El Papa Francisco explica la Semana Santa"},"content":{"rendered":"<p>Queridos amigos, en su catequesis de la audiencia general de hoy, el Papa Francisco explic\u00f3 los tres d\u00edas m\u00e1s importantes de la Semana Santa -jueves, viernes y s\u00e1bado, que se denominan \u00abTriduo Pascual\u00bb-. Como se trata de una catequesis muy interesante, y como ma\u00f1ana ya es Jueves Santo, compartimos con ustedes el texto completo:<\/p>\n<div>\u00abQueridos hermanos y hermanas, \u00a1buenos d\u00edas!<\/div>\n<div>Ma\u00f1ana es Jueves Santo. En la tarde, con la Santa Misa \u201cen la Cena del Se\u00f1or\u201d iniciar\u00e1 el Triduo Pascual de la pasi\u00f3n, muerte y resurrecci\u00f3n de Cristo, que es el culmen de todo el a\u00f1o lit\u00fargico y tambi\u00e9n el culmen de nuestra vida cristiana.<\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div>El Triduo se abre con la conmemoraci\u00f3n de la \u00daltima Cena. Jes\u00fas, en la vigilia de su pasi\u00f3n, ofreci\u00f3 al Padre su Cuerpo y su Sangre bajo las formas del pan y del vino y, don\u00e1ndolos como alimento a los ap\u00f3stoles, les orden\u00f3 que perpetuaran la ofrenda en su memoria.<\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div>El Evangelio de esta celebraci\u00f3n, recordando el lavatorio de los pies, expresa el mismo significado de la Eucarist\u00eda bajo otra perspectiva. Jes\u00fas \u2013 como un siervo \u2013 lava los pies de Sim\u00f3n Pedro y de los otros once disc\u00edpulos (cfr. Jn 13,4-5).<\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div>Con este gesto prof\u00e9tico, \u00c9l expresa el sentido de su vida y de su pasi\u00f3n como servicio a Dios y a los hermanos: \u201cPorque el mismo Hijo del hombre no vino para ser servido, sino para servir\u201d (Mc 10,45).<\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div>Esto sucedi\u00f3 tambi\u00e9n en nuestro Bautismo, cuando la gracia de Dios nos ha lavado del pecado y nos hemos revestido de Cristo (cfr. Col 3,10). Esto sucede cada vez que realizamos el memorial del Se\u00f1or en la Eucarist\u00eda: hacemos comuni\u00f3n con Cristo Siervo para obedecer a su mandamiento, el de amarnos como \u00c9l nos ha amado (cfr. Jn 13,34; 15,12).<\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div>Si nos acercamos a la Santa Comuni\u00f3n sin estar sinceramente dispuestos a lavarnos los pies los unos a los otros, no reconocemos el Cuerpo del Se\u00f1or. Es el servicio de Jes\u00fas don\u00e1ndose a s\u00ed mismo, totalmente.<\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div>Despu\u00e9s, pasado ma\u00f1ana, en la liturgia del Viernes Santo, meditamos el misterio de la muerte de Cristo y adoramos la Cruz.<\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div>En los \u00faltimos instantes de vida, antes de entregar el esp\u00edritu al Padre, Jes\u00fas dijo: \u201cTodo se ha cumplido\u201d (Jn 19,30). \u00bfQu\u00e9 significa esta palabra, que Jes\u00fas diga: \u201cTodo se ha cumplido\u201d? Significa que la obra de la salvaci\u00f3n est\u00e1 cumplida, que todas las Escrituras encuentran su pleno cumplimiento en el amor de Cristo, Cordero inmolado. Jes\u00fas, con su Sacrificio, ha transformado la m\u00e1s grande iniquidad en el m\u00e1s grande amor.<\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div>A lo largo de los siglos, encontramos hombres y mujeres que con el testimonio de su existencia reflejan un rayo de este amor perfecto, pleno, incontaminado.<\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div>Me gusta recordar un heroico testigo de nuestros d\u00edas, Don Andrea Santoro, sacerdote de la di\u00f3cesis de Roma y misionero en Turqu\u00eda. Unos d\u00edas antes de ser asesinado en Trebisonda, escrib\u00eda: \u201cEstoy aqu\u00ed para habitar en medio de esta gente y permitir hacerlo a Jes\u00fas,<\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div>prest\u00e1ndole mi carne\u2026 Nos hacemos capaces de salvaci\u00f3n s\u00f3lo ofreciendo la propia carne. El mal del mundo hay que llevarlo y el dolor hay que compartirlo, absorbi\u00e9ndolo en la propia carne hasta el final, como lo hizo Jes\u00fas\u201d. (A. Polselli, Don Andrea Santoro, las herencias, Citt\u00e0 Nuova, Roma 2008, p. 31).<\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div>Que este ejemplo de un hombre de nuestros tiempos, y tantos otros, nos sostengan en el ofrecer nuestra vida como don de amor a los hermanos, a imitaci\u00f3n de Jes\u00fas.<\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div>Y tambi\u00e9n hoy hay tantos hombres y mujeres, verdaderos m\u00e1rtires que ofrecen su vida con Jes\u00fas para confesar la fe, solamente por aquel motivo. Es un servicio, servicio del testimonio cristiano hasta la sangre, servicio que nos ha hecho Cristo: nos ha redimido hasta el final. \u00a1Y es \u00e9ste el significado de aquella frase \u201cTodo se ha cumplido\u201d!<\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div>Qu\u00e9 bello ser\u00e1 que todos nosotros, al final de nuestra vida, con nuestros errores, nuestros pecados, tambi\u00e9n con nuestras buenas obras, con nuestro amor al pr\u00f3jimo, podamos decir al Padre como Jes\u00fas: \u00a1\u201cTodo se ha cumplido\u201d!<\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div>Pero no con la perfecci\u00f3n con la que lo dijo Jes\u00fas, sino decir: \u201cSe\u00f1or, he hecho todo lo que pod\u00eda hacer\u201d.<\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div>\u00a1\u201cTodo se ha cumplido\u201d! Adorando la Cruz, mirando a Jes\u00fas, pensemos en el amor, en el servicio, en nuestra vida, en los m\u00e1rtires cristianos. Y tambi\u00e9n nos har\u00e1 bien pensar en el fin de nuestra vida. Ninguno de nosotros sabe cu\u00e1ndo suceder\u00e1 esto, pero podemos pedir la gracia de poder decir: \u201cPadre, he hecho todo lo que pod\u00eda hacer\u201d. \u00a1\u201cTodo se ha cumplido\u201d!<\/div>\n<div>El S\u00e1bado Santo es el d\u00eda en el cual la Iglesia contempla el \u201creposo\u201d de Cristo en la tumba despu\u00e9s del victorioso combate en la Cruz. En el S\u00e1bado Santo, la Iglesia, una vez m\u00e1s, se identifica con Mar\u00eda: toda su fe est\u00e1 recogida en ella, la primera y perfecta disc\u00edpula, la primera y perfecta creyente.<\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div>En la oscuridad que envuelve la creaci\u00f3n, Ella se queda sola para tener encendida la llama de la fe, esperando contra toda esperanza (cfr. Rm 4,18) en la Resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas.<\/div>\n<div>Y en la grande Vigilia Pascual, en la cual resuena nuevamente el Aleluya, celebramos a Cristo Resucitado, centro y fin del cosmos y de la historia; vigilamos plenos de esperanza en espera de su regreso, cuando la Pascua tendr\u00e1 su plena manifestaci\u00f3n.<\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div>A veces, la oscuridad de la noche parece que penetra en el alma; a veces pensamos: \u201cYa no hay nada m\u00e1s que hacer\u201d, y el coraz\u00f3n no encuentra m\u00e1s la fuerza de amar\u2026 Pero precisamente en aquella oscuridad Cristo enciende el fuego del amor de Dios: un resplandor rompe la oscuridad y anuncia un nuevo inicio, algo comienza en la oscuridad m\u00e1s profunda.<\/div>\n<div>Nosotros sabemos que la noche es m\u00e1s noche y tiene m\u00e1s oscuridad antes que comience la jornada. Pero, justamente, en aquella oscuridad est\u00e1 Cristo que vence y que enciende el fuego del amor. La piedra del dolor ha sido volcada dejando espacio a la esperanza. \u00a1He aqu\u00ed el gran misterio de la Pascua!<\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div>En esta santa noche la Iglesia nos entrega la luz del Resucitado, para que en nosotros no exista el lamento de quien dice \u201cya\u2026\u201d, sino la esperanza de quien se abre a un presente lleno de futuro: Cristo ha vencido la muerte y nosotros con \u00c9l.<\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div>Nuestra vida no termina delante de la piedra de un Sepulcro, nuestra vida va m\u00e1s all\u00e1, con la esperanza al Cristo que ha resucitado, precisamente, de aquel Sepulcro. Como cristianos estamos llamados a ser centinelas de la ma\u00f1ana que sepan advertir los signos del Resucitado, como han hecho las mujeres y los disc\u00edpulos que fueron al sepulcro en el alba del primer d\u00eda de la semana.<\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div>Queridos hermanos y hermanas, en estos d\u00edas del Triduo Santo no nos limitemos a conmemorar la pasi\u00f3n del Se\u00f1or sino que entremos en el misterio, hagamos nuestros sus sentimientos, sus actitudes, como nos invita a hacer el ap\u00f3stol Pablo: \u201cTengan en ustedes los mismos sentimientos de Cristo Jes\u00fas\u201d (Fil 2,5). Entonces la nuestra ser\u00e1 una \u201cbuena Pascua\u201d\u00bb.<\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div>Fuente: \u00a0Radio Vaticano<\/div>\n<p><a href=\"http:\/\/web.hilo.org.pe\/wp-content\/uploads\/papasemanasanta.jpg\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Ver archivo adjunto<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Queridos amigos, en su catequesis de la audiencia general de hoy, el Papa Francisco explic? los tres d?as m?s importantes de la Semana Santa -jueves, viernes y s?bado, que se denominan \u00abTriduo Pascual\u00bb-. 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