{"id":2122,"date":"2014-12-19T09:53:18","date_gmt":"2014-12-19T09:53:18","guid":{"rendered":""},"modified":"2026-03-11T09:12:17","modified_gmt":"2026-03-11T14:12:17","slug":"la-agroecologoa-es-la-solucion-al-hambre-y-al-cambio-climotico","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/ceas.org.pe\/index.php\/2014\/12\/19\/la-agroecologoa-es-la-solucion-al-hambre-y-al-cambio-climotico\/","title":{"rendered":"La agroecolog\u00f3a es la soluci\u00f3n al hambre y al cambio clim\u00f3tico"},"content":{"rendered":"<p>Cient\u00edficos especializados en cambio clim\u00e1tico emitieron el 2 de noviembre su m\u00e1s reciente advertencia de que la crisis clim\u00e1tica est\u00e1 empeorando r\u00e1pidamente en varios aspectos. Prev\u00e9n que el cambio clim\u00e1tico afecte la productividad agr\u00edcola, cuya consecuencia ser\u00e1 la afectaci\u00f3n de la seguridad y soberan\u00eda alimentaria de muchos pa\u00edses.<\/p>\n<p>\u00bfAdoptar\u00e1n nuestros gobiernos las medidas urgentes y necesarias para abordar estas crisis? Tienen una oportunidad en la pr\u00f3xima ronda de negociaciones de la Convenci\u00f3n Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Clim\u00e1tico, que se realizar\u00e1 en Lima, del 1 al 12 de diciembre.<\/p>\n<div>Los campesinos y campesinas como el salvadore\u00f1o Adolfo son los principales productores de alimentos hoy en d\u00eda. Necesitamos de ellos, y no de la producci\u00f3n industrial, para alimentar al planeta en el contexto del cambio clim\u00e1tico y de la degradaci\u00f3n generalizada de los recursos naturales.<\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div>En nuestro planeta, 805 millones de personas padecen hambre cr\u00f3nica y el sobrepeso y la obesidad afecta a m\u00e1s de 2.000 millones de personas; 65 por ciento de la poblaci\u00f3n mundial vive en pa\u00edses donde el sobrepeso y la obesidad matan m\u00e1s personas que la desnutrici\u00f3n.<\/div>\n<div>El problema no es la falta de alimentos, sino su distribuci\u00f3n desigual. El acceso a los alimentos est\u00e1 definido por la riqueza y el lucro, en lugar de la necesidad. Se promueve el libre comercio por encima del derecho a la alimentaci\u00f3n. Como consecuencia de ello, la mitad de los granos del mundo se utilizan para alimentar a animales criados en establecimientos industriales y una proporci\u00f3n importante de cultivos b\u00e1sicos en la alimentaci\u00f3n se convierten en agrocombustibles para alimentar autos. As\u00ed, las personas hambrientas se quedan sin alimentos para d\u00e1rselos a los consumidores ricos<\/div>\n<div>Quienes padecen hambre son principalmente las personas pobres de las zonas rurales en los pa\u00edses en desarrollo, fundamentalmente productores a peque\u00f1a escala de \u00c1frica y Asia. Casi una de cada nueve personas se va a dormir con hambre cada noche.<\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div>No es el caso de Adolfo y su familia, a pesar de vivir en una zona que fue devastada por los efectos del cambio clim\u00e1tico y las inundaciones, el Valle Lempa en El Salvador. \u00c9l conoce por experiencia propia que la diversidad agr\u00edcola y la conservaci\u00f3n en manos campesinas de las semillas tradicionales son fundamentales para el sustento de los productores a peque\u00f1a escala.<\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div>La enorme mayor\u00eda de los gobiernos de todo el mundo han ignorado a los productores a peque\u00f1a escala durante d\u00e9cadas, sumiendo a millones de ellos en la pobreza. Sin embargo, ellos y ellas siguen siendo quienes producen la mayor parte de los alimentos del mundo, utilizando variedades tradicionales de semillas y sin recurrir a insumos industriales.<\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div>En \u00c1frica, los campesinos y campesinas cultivan pr\u00e1cticamente todos los alimentos que se consumen a nivel local. En Am\u00e9rica Latina, 60 por ciento de la producci\u00f3n, incluida la carne, proviene de peque\u00f1as fincas familiares. En Asia, centro mundial de la producci\u00f3n de arroz, pr\u00e1cticamente todo el arroz se cultiva en granjas de menos de dos hect\u00e1reas.<\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div>Aun as\u00ed, el agronegocio y algunos gobiernos promueven fuertemente la agricultura industrial (basada en monocultivos, semillas h\u00edbridas y plaguicidas y fertilizantes qu\u00edmicos) como la mejor forma de alimentar al planeta.<\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div>Adem\u00e1s, la agricultura industrial es una de las mayores contribuyentes al cambio clim\u00e1tico, debido a su alto consumo de combustibles f\u00f3siles, pesticidas y fertilizantes y a sus impactos sobre suelos, aguas y biodiversidad. Existe suficiente evidencia de que est\u00e1 destruyendo los recursos de los que dependemos para producir nuestros alimentos.<\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div>Pero los promotores de la agricultura industrial hacen caso omiso de sus impactos ambientales.<\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div>Sabiendo el gran reto que representa el cambio clim\u00e1tico, ya que podr\u00eda reducir considerablemente la productividad agr\u00edcola, especialmente en los pa\u00edses en desarrollo, otros son los caminos que se deber\u00edan fomentar.<\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div>Por otro lado, los defensores de la agricultura industrial la justifican se\u00f1alando que debido a la creciente poblaci\u00f3n mundial se necesitar\u00e1n producir m\u00e1s alimentos y para ello es necesario aumentar los rendimientos. Pero sabemos que producir m\u00e1s alimentos y aumentar el rendimiento no son los \u00fanicos retos. De hecho, ya producimos suficientes alimentos para alimentar a nuestra poblaci\u00f3n actual y futura.<\/div>\n<div>El problema no es la falta de alimentos, sino su distribuci\u00f3n desigual. El acceso a los alimentos est\u00e1 definido por la riqueza y el lucro, en lugar de la necesidad. Se promueve el libre comercio por encima del derecho a la alimentaci\u00f3n.<\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div>Como consecuencia de ello, la mitad de los granos del mundo se utilizan para alimentar a animales criados en establecimientos industriales y una proporci\u00f3n importante de cultivos b\u00e1sicos en la alimentaci\u00f3n se convierten en agrocombustibles para alimentar autos. As\u00ed, las personas hambrientas se quedan sin alimentos para d\u00e1rselos a los consumidores ricos.<\/div>\n<div>Para erradicar el hambre es imprescindible aumentar los ingresos de los sectores empobrecidos y contribuir a que los productores y productoras de alimentos a peque\u00f1a escala puedan mantener sus modos de vida, para alimentarse y alimentar al mundo de forma sustentable.<\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div>Pero la salida estructural al hambre y la pobreza se encontrar\u00e1 construyendo la soberan\u00eda alimentaria de los pueblos. Es decir, \u201cel derecho de los pueblos a alimentos nutritivos y culturalmente adecuados, producidos de forma sostenible y ecol\u00f3gica, y su derecho a decidir su propio sistema alimentario y productivo\u201d, resume la Declaraci\u00f3n de Ny\u00e9l\u00e9ni con que concluy\u00f3 el Foro Mundial por la Soberan\u00eda Alimentaria, realizado en Mal\u00ed en 2007.<\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div>Para ello, es imprescindible: que el control de los sistemas y pol\u00edticas agroalimentarias recaiga en aquellos que producen, distribuyen y consumen alimentos, en lugar de en los mercados y las corporaciones; priorizar las econom\u00edas y los mercados locales y nacionales; fomentar la sostenibilidad ambiental, social y econ\u00f3mica de la producci\u00f3n, la distribuci\u00f3n y el consumo; y garantizar el derecho de los productores de alimentos al acceso y la gesti\u00f3n de la tierra, las aguas, las semillas y la biodiversidad en general.<\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div>\u201cLa Soberan\u00eda Alimentar\u00eda supone nuevas relaciones sociales libres de opresi\u00f3n y desigualdades entre hombres y mujeres, pueblos, grupos raciales, clases sociales y generaciones\u201d, destaca tambi\u00e9n la Declaraci\u00f3n de Ny\u00e9l\u00e9ni.<\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div>La soberan\u00eda alimentaria incluye el derecho a la seguridad alimentaria. Pero un pa\u00eds que se centra solamente en lograr la seguridad alimentaria no distingue de d\u00f3nde provienen los alimentos ni las condiciones en las que se producen y distribuyen.<\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div>Los objetivos nacionales de seguridad alimentaria a menudo se logran mediante la producci\u00f3n de alimentos en condiciones de destrucci\u00f3n del medio ambiente y de explotaci\u00f3n social que destruyen a los productores locales de alimentos, mientras benefician a las empresas del agronegocio.<\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div>En los \u00faltimos a\u00f1os, varios organismos de las Naciones Unidas han reconocido que la agroecolog\u00eda es la forma m\u00e1s eficaz para combatir las crisis alimentaria, ambiental y de pobreza. Un an\u00e1lisis de la agroecolog\u00eda, realizado en 2011, evidenci\u00f3 que tiene el potencial de duplicar la producci\u00f3n de alimentos en 10 a\u00f1os.<\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div>Hasta una fracci\u00f3n de dicha ganancia puede disminuir considerablemente el hambre en el mundo. Las pruebas son claras, pero cambiar el sistema agroalimentario mundial es dif\u00edcil.<\/div>\n<div>Para hacer frente a este desaf\u00edo surgi\u00f3 el movimiento por la \u201csoberan\u00eda alimentaria\u201d; que cuenta con el respaldo de m\u00e1s de 300 millones de mujeres y hombres, productores de alimentos a peque\u00f1a escala, consumidores y activistas por la justicia ambiental y los derechos humanos, entre otros.<\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div>El poder de las empresas de semillas y plaguicidas como Monsanto y Syngenta, de supermercados gigantes como Wal-Mart y de empresas productoras de granos como Cargill ha crecido tanto que ejercen mucha influencia en las pol\u00edticas agroalimentarias nacionales y globales. Esto asegura que el agronegocio reciba miles de millones de d\u00f3lares en subvenciones y apoyo normativo.<\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div>Acabar con el hambre en el mundo est\u00e1 a nuestro alcance, pero se necesita una transformaci\u00f3n fundamental del sistema agroalimentario mundial: un cambio radical de la agricultura industrial a la agroecolog\u00eda para la soberan\u00eda alimentaria.<\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div>Esta transformaci\u00f3n sin duda tendr\u00eda repercusiones muy positivas en la crisis clim\u00e1tica: menos agricultura industrial y m\u00e1s producci\u00f3n agroecol\u00f3gica equivalen a menos emisiones de carbono, algo fundamental para protegernos del cambio clim\u00e1tico.<\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div>Adolfo y millones de productores y productoras como \u00e9l est\u00e1n en la primera l\u00ednea de esta transformaci\u00f3n y los l\u00edderes mundiales deben brindarles mucho m\u00e1s apoyo -a nivel de la ONU, as\u00ed como en el plano nacional y local- si se proponen seriamente solucionar las crisis clim\u00e1tica y alimentaria.<\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div>Fuente: servindi.org<\/div>\n<p><a href=\"http:\/\/web.hilo.org.pe\/wp-content\/uploads\/agroecologia.jpg\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Ver archivo adjunto<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cient?ficos especializados en cambio clim?tico emitieron el 2 de noviembre su m?s reciente advertencia de que la crisis clim?tica est? empeorando r?pidamente en varios aspectos. 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