{"id":2024,"date":"2014-10-20T09:51:30","date_gmt":"2014-10-20T09:51:30","guid":{"rendered":""},"modified":"2026-03-11T09:12:19","modified_gmt":"2026-03-11T14:12:19","slug":"discurso-del-papa-francisco-al-final-del-sonodo-de-la-familia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/ceas.org.pe\/index.php\/2014\/10\/20\/discurso-del-papa-francisco-al-final-del-sonodo-de-la-familia\/","title":{"rendered":"Discurso del Papa Francisco al final del S\u00f3nodo de la Familia"},"content":{"rendered":"<p>Queridos amigos, por su gran inter\u00e9s volvemos a publicar el discurso del Papa Francisco el pasado s\u00e1bado al final del s\u00ednodo sobre la familia. Muchos de ustedes habr\u00e1n recibido ya la publicaci\u00f3n; les pedimos disculpas si les llega de nuevo. <\/p>\n<p>Pero hemos pensado que vale la pena que este discurso tan significativo llegue a todas las personas que no usan internet el fin de semana; sobre todo, teniendo en cuenta las confusiones que a\u00fan circulan por algunos medios de comunicaci\u00f3n. Muchas gracias a todos, y aqu\u00ed tienen el discurso: <\/p>\n<p>Con un coraz\u00f3n lleno de reconocimiento y de gratitud, finalizados los trabajos del S\u00ednodo, el Papa se dirigi\u00f3 a todos los participantes. Cuando termin\u00f3 de hablar, los obispos, cardenales, delegados fraternos y laicos presentes se pusieron en pie y tributaron un largo aplauso al Papa, en un momento emocionante que puso punto final al s\u00ednodo.<\/p>\n<p>Este s\u00ednodo ha preparado un documento de trabajo que ser\u00e1 discutido en todas las di\u00f3cesis del mundo para preparar el s\u00ednodo sobre la familia de octubre de 2015. Ser\u00e1 este segundo s\u00ednodo el que presente una serie de recomendaciones al Papa, y \u00e9l las evaluar\u00e1 y ofrecer\u00e1 orientaciones a la Iglesia universal.<\/p>\n<p>Les ofrecemos a continuaci\u00f3n el texto completo de las palabras del Papa:<\/p>\n<p>Queridos: Eminencias, Beatitudes, Excelencias, hermanos y hermanas:<\/p>\n<p>Con un coraz\u00f3n lleno de reconocimiento y de gratitud quiero agradecer junto a ustedes al Se\u00f1or que nos ha acompa\u00f1ado y nos ha guiado en los d\u00edas pasados, con la luz del Esp\u00edritu Santo<\/p>\n<p>Agradezco de coraz\u00f3n a S. E. Card. Lorenzo Baldisseri Secretario General del S\u00ednodo, S. E. Mons. Fabio Fabene Sub secretario, y con ellos agradezco al Relator S. E. Card. Peter Erd\u00f3 y el Secretario Especial S. E. Mons. Bruno Forte a los tres Presidentes delegados, los escritores, los consultores, los traductores, y todos aquellos que han trabajado con verdadera fidelidad y dedicaci\u00f3n total a la Iglesia y sin descanso: \u00a1gracias de coraz\u00f3n!<\/p>\n<p>Agradezco igualmente a todos ustedes, queridos Padres Sinodales, Delegados fraternos, Auditores, Auditoras y Asesores por su participaci\u00f3n activa y fructuosa. Los llevar\u00e9 en las oraciones, pidiendo al Se\u00f1or los recompense con la abundancia de sus dones y de su gracia.<\/p>\n<p>Puedo decir serenamente que con un esp\u00edritu de colegialidad y de sinodalidad\u00a0 hemos vivido verdaderamente una experiencia de \u00abs\u00ednodo\u00bb, un recorrido solidario, un \u00abcamino juntos\u00bb.<\/p>\n<p>Y siendo \u201cun camino\u00bb\u00a0 como todo camino hubo momentos de carrera veloz, casi de querer vencer el tiempo y alcanzar r\u00e1pidamente la meta; otros momentos de fatiga, casi hasta de querer decir basta; otros momentos de entusiasmo y de ardor. Momentos de profunda consolaci\u00f3n, escuchando el testimonio de pastores verdaderos Cf. Jn. 10 y Cann. 375, 386, 387que llevan en el coraz\u00f3n sabiamente, las alegr\u00edas y las l\u00e1grimas de sus fieles.<\/p>\n<p>Momentos de gracia y de consuelo, escuchando los testimonios de las familias que han participado del S\u00ednodo y han compartido con nosotros la belleza y la alegr\u00eda de su vida matrimonial. Un camino donde el m\u00e1s fuerte se ha sentido en el deber de ayudar al menos fuerte, donde el m\u00e1s experto se ha prestado a servir a los otros, tambi\u00e9n a trav\u00e9s del debate. Y porque es un camino de hombres, tambi\u00e9n hubo momentos de desolaci\u00f3n, de tensi\u00f3n y de tentaci\u00f3n, de las cuales se podr\u00eda mencionar alguna posibilidad:<\/p>\n<p>&#8211; La tentaci\u00f3n del endurecimiento hostil, esto es, el querer cerrarse dentro de lo escrito (la letra) y no dejarse sorprender por Dios, por el Dios de las sorpresas el esp\u00edritu; dentro de la ley, dentro de la certeza de lo que conocemos y no de lo que debemos todav\u00eda aprender y alcanzar. Es la tentaci\u00f3n de los celantes, de los escrupulosos, de los apresurados, de los as\u00ed llamados tradicionalistas y tambi\u00e9n de los intelectualistas.<\/p>\n<p>&#8211; La tentaci\u00f3n del buenismo destructivo, que a nombre de una misericordia enga\u00f1osa venda las heridas sin primero curarlas y medicarlas; que trata los s\u00edntomas y no las causas y las ra\u00edces. Es la tentaci\u00f3n de los buenistas, de los temerosos y tambi\u00e9n de los as\u00ed llamados progresistas y liberalistas.<\/p>\n<p>&#8211; La tentaci\u00f3n de transformar la piedra en pan para romper el largo ayuno, pesado y doloroso Cf. Lc 4, 1-4 y tambi\u00e9n de transformar el pan en piedra , y tirarla contra los pecadores, los d\u00e9biles y los enfermos Cf. Jn 8,7, de transformarla en \u201cfardos insoportables\u201d (Lc 10,27).<\/p>\n<p>&#8211; La tentaci\u00f3n de descender de la cruz, para contentar a la gente, y no permanecer, para cumplir la voluntad del Padre; de ceder al esp\u00edritu mundano en vez de purificarlo y inclinarlo al Esp\u00edritu de Dios.<\/p>\n<p>&#8211; La Tentaci\u00f3n de descuidar el depositum fidei consider\u00e1ndose no custodios, sino propietarios y patrones, o por otra parte, la tentaci\u00f3n de descuidar la realidad utilizando una lengua minuciosa y un lenguaje pomposo para decir tantas cosas y no decir nada.<\/p>\n<p>Queridos hermanos y hermanas, las tentaciones no nos deben ni asustar ni desconcertar, ni mucho menos desanimar, porque ning\u00fan disc\u00edpulo es m\u00e1s grande de su maestro; por lo tanto si Jes\u00fas fue tentado\u00a0 y adem\u00e1s llamado Belceb\u00fa Cf. Mt 12,24\u00a0 sus disc\u00edpulos no deben esperarse un tratamiento mejor.<\/p>\n<p>Personalmente, me hubiera preocupado mucho y entristecido si no hubiera habido estas tenciones y estas discusiones animadas; este movimiento de los esp\u00edritus, como lo llamaba San Ignacio (EE, 6) si todos hubieran estado de acuerdo o taciturnos en una falsa y quietista paz.<\/p>\n<p>En cambio, he visto y escuchado con alegr\u00eda y reconocimiento\u00a0 discursos e intervenciones llenos de fe, de celo pastoral y doctrinal, de sabidur\u00eda, de franqueza, de coraje y parres\u00eda. Y he sentido que ha sido puesto delante de sus ojos el bien de la Iglesia, de las familias y la suprema lex: la salus animarum (Cf. Can. 1752).<\/p>\n<p>Y esto siempre sin poner jam\u00e1s en discusi\u00f3n la verdad fundamental del Sacramento del Matrimonio: la indisolubilidad, la unidad, la fidelidad y la procreatividad, o sea la apertura a la vida Cf. Cann. 1055, 1056 y Gaudium et Spes, 48.<\/p>\n<p>Esta es la Iglesia, la vi\u00f1a del Se\u00f1or, la Madre f\u00e9rtil y la Maestra premurosa, que no tiene miedo de aremangarse las manos para derramar el aceite y el vino sobre las heridas de los hombres (Cf. Lc 10,25-37); que no mira a la humanidad desde un castillo de vidrio para juzgar y clasificar a las personas.<\/p>\n<p>Esta es la Iglesia Una, Santa, Cat\u00f3lica y compuesta de pecadores, necesitados de Su misericordia. Esta es la Iglesia, la verdadera esposa de Cristo, que busca ser fiel a su Esposo y a su doctrina. Es la Iglesia que no tiene miedo de comer y beber con las prostitutas y los publicanos (Cf. Lc 15).<\/p>\n<p>La Iglesia que tiene las puertas abiertas para recibir a los necesitados, los arrepentidos y \u00a1no s\u00f3lo a los justos o aquellos que creen ser perfectos! La Iglesia que no se averguenza del hermano ca\u00eddo y no finge de no verlo, al contrario, se siente comprometida y obligada a levantarlo y a animarlo a retomar el camino y lo acompa\u00f1a hacia el encuentro definitivo con su Esposo, en la Jerusal\u00e9n celeste.<\/p>\n<p>Esta es la Iglesia, nuestra Madre Y cuando la Iglesia, en la variedad de sus carismas, se expresa en comuni\u00f3n, no puede equivocarse: es la belleza y la fuerza del sensus fidei, de aquel sentido sobrenatural de la fe, que viene dado por el Esp\u00edritu Santo para que, juntos, podamos todos entrar en el coraz\u00f3n del Evangelio y aprender a seguir a Jes\u00fas en nuestra vida, y esto no debe ser visto como motivo de confusi\u00f3n y malestar.<\/p>\n<p>Tantos comentadores han imaginado ver una Iglesia en litigio donde una parte est\u00e1 contra la otra, dudando hasta del Esp\u00edritu Santo, el verdadero promotor y garante de la unidad y de la armon\u00eda en la Iglesia. El Esp\u00edritu Santo, que a lo largo de la historia ha conducido siempre la barca, a trav\u00e9s de sus Ministros, tambi\u00e9n cuando el mar era contrario y agitado y los Ministros infieles y pecadores.<\/p>\n<p>Y, como he osado decirles al inicio, era necesario vivir todo esto con tranquilidad y paz interior tambi\u00e9n, porque el s\u00ednodo se desarrolla cum Petro et sub Petro, y la presencia del Papa es garant\u00eda para todos.<\/p>\n<p>Por lo tanto, la tarea del Papa es garantizar la unidad de la Iglesia; recordar a los fieles su deber de seguir fielmente el Evangelio de Cristo; recordar a los pastores que su primer deber es nutrir a la grey que el Se\u00f1or les ha confiado y salir a buscar con paternidad y misericordia y sin falsos miedos\u00a0 a la oveja perdida.<\/p>\n<p>Su tarea es recordar a todos que la autoridad en la Iglesia es servicio (Cf. Mc 9,33-35), como ha explicado con claridad el Papa em\u00e9rito Benedicto XVI con palabras que cito textualmente: \u201cLa Iglesia est\u00e1 llamada y se empe\u00f1a en ejercitar este tipo de autoridad que es servicio, y la ejercita no a t\u00edtulo propio, sino en el nombre de Jesucristo\u2026 a trav\u00e9s de los Pastores de la Iglesia, de hecho, Cristo apacienta a su grey: es \u00c9l quien la gu\u00eda, la protege y la corrige, porque la ama profundamente\u00bb.<\/p>\n<p>Pero el Se\u00f1or Jes\u00fas, Pastor supremo de nuestras almas, ha querido que el Colegio Apost\u00f3lico, hoy los Obispos, en comuni\u00f3n con el Sucesor de Pedro \u2026 participaran en este misi\u00f3n suya de cuidar al pueblo de Dios, de ser educadores de la fe, orientando, animando y sosteniendo a la comunidad cristiana, o como dice el Concilio, cuidando sobre todo que cada uno de los fieles sean guiados en el Esp\u00edritu santo a vivir seg\u00fan el Evangelio su propia vocaci\u00f3n, a practicar una caridad sincera y operosa y a ejercitar aquella libertad con la que Cristo nos ha librado (Presbyterorum Ordinis, 6)<\/p>\n<p>\u2026 Y a trav\u00e9s de nosotros\u00a0 continua el Papa Benedicto\u00a0 el Se\u00f1or llega a las almas, las instruye, las custodia, las gu\u00eda. San Agust\u00edn en su Comentario al Evangelio de San Juan dice: Sea por lo tanto un empe\u00f1o de amor apacentar la grey del Se\u00f1or (123,5); esta es la suprema norma de conducta de los ministros de Dios, un amor incondicional, como el del buen Pastor, lleno de alegr\u00eda, abierto a todos, atento a los cercanos y premuroso con los lejanos (Cf. S. Agust\u00edn, Discurso 340, 1; Discurso 46,15), delicado con los m\u00e1s d\u00e9biles, los peque\u00f1os, los simples, los pecadores, para manifestar la infinita misericordia de Dios con las confortantes de la esperanza (Cf. Id., Carta 95,1) (Benedicto XVI Audiencia General, mi\u00e9rcoles, 26 de mayo de 2010).<\/p>\n<p>Por lo tanto, la Iglesia es de Cristo es su esposa\u00a0 y todos los Obispos del Sucesor de Pedro tienen la tarea y el deber de custodiarla y de servirla, no como patrones sino como servidores. El Papa en este contexto no es el se\u00f1or supremo, sino m\u00e1s bien el supremo servidor\u00a0 II servus servorum Dei; el garante de la obediencia , de la conformidad de la Iglesia a la voluntad de Dios, al Evangelio de Cristo y al Tradici\u00f3n de la Iglesia, dejando de lado todo arbitrio personal, siendo tambi\u00e9n\u00a0 por voluntad de Cristo mismo\u00a0 el Pastor y Doctor supremo de todos los fieles (Can. 749) y gozando \u201cde la potestad ordinaria que es suprema, plena, inmediata y universal de la iglesia (Cf. Cann. 331-334).<\/p>\n<p>Queridos hermanos y hermanas, ahora todav\u00eda tenemos un a\u00f1o para madurar, con verdadero discernimiento espiritual, las ideas propuestas, y para encontrar soluciones concretas a las tantas dificultades e innumerables desaf\u00edos que las familias deben afrontar; para dar respuesta a tantos des\u00e1nimos que circundan y sofocan a las familias; un a\u00f1o para trabajar sobre la Relatio Synodi, que es el resumen fiel y claro de todo lo que fue dicho y discutido en este aula y en los c\u00edrculos menores.<\/p>\n<p>\u00a1El Se\u00f1or nos acompa\u00f1e y nos guie en este recorrido para gloria de Su Nombre con la intercesi\u00f3n de la Virgen Mar\u00eda y de San Jos\u00e9! \u00a1Y por favor no se olviden de rezar por m\u00ed!.<\/p>\n<p>(Traducci\u00f3n del italiano: jesuita Guillermo Ortiz y Renato Martinez para Vatican News)<br \/>\n\u00a0<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/web.hilo.org.pe\/wp-content\/uploads\/20141020_discursopapa.jpg\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Ver archivo adjunto<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Queridos amigos, por su gran inter?s volvemos a publicar el discurso del Papa Francisco el pasado s?bado al final del s?nodo sobre la familia. 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