{"id":1595,"date":"2013-12-13T09:00:24","date_gmt":"2013-12-13T09:00:24","guid":{"rendered":""},"modified":"2026-03-11T09:12:26","modified_gmt":"2026-03-11T14:12:26","slug":"discurso-del-comito-de-solidaridad-con-los-desnacionalizados-frente-a-la-cidh","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/ceas.org.pe\/index.php\/2013\/12\/13\/discurso-del-comito-de-solidaridad-con-los-desnacionalizados-frente-a-la-cidh\/","title":{"rendered":"Discurso del Comit\u00f3 de Solidaridad con los Desnacionalizados frente a la CIDH"},"content":{"rendered":"<p>Casi desde el inicio del Siglo XVI la Isla de Santo Domingo fue abandonada por Espa\u00f1a, ese abandono se convirti\u00f3 despoblaciones en el SXVII, lo cual dio origen a la ocupaci\u00f3n francesa en el noroeste de la isla y eventualmente a la creaci\u00f3n de la colonia francesa de Saint Domingue que se convirti\u00f3 en la m\u00e1s rica colonia francesa durante el SXVIII.<\/p>\n<p>Esa riqueza se cre\u00f3 alrededor de la producci\u00f3n azucarera, organizada bajo el sistema de plantaci\u00f3n en base a una intensa y cruel esclavitud. La crueldad era parte constitutiva del sistema de plantaciones, porque era \u00fanica la forma posible de que unos pocos miles de propietarios blancos pudieran vivir en medio de casi 500 mil esclavos.<\/p>\n<p>Mientras tanto la parte Este de la isla, la parte espa\u00f1ola languidec\u00eda en la m\u00e1s absoluta pobreza con una econom\u00eda basada en el contrabando y el corte de la madera.<br \/>\nEn el inicio del SXIX, en 1804 se produce la independencia haitiana con la m\u00e1s profunda revoluci\u00f3n social y racial de las Am\u00e9ricas, mientras que en la parte Este, pasaba de ser un territorio franc\u00e9s a espa\u00f1ol, pero en el marco del abandono de los poderes coloniales para ser ocupada por los haitianos en 1822, quienes en gran medida fueron bien recibidos dada la pobreza generalizada de la parte Este.\u00a0 <\/p>\n<p>Sin embargo, en la medida en que la ocupaci\u00f3n se prolong\u00f3 y las expectativas de la poblaci\u00f3n no se vieron satisfechas se gener\u00f3 un movimiento separatista que se consum\u00f3 en 1844. En ese momento Hait\u00ed era un pa\u00eds de casi medio mill\u00f3n habitantes y la Rep\u00fablica Dominicana apenas pasaba los 100 mil habitantes.<\/p>\n<p>El resto del siglo XIX fue de grandes vicisitudes para ambos pa\u00edses, Hait\u00ed organizado alrededor de la econom\u00eda campesina, del caf\u00e9 y teniendo que pagar un alto costo, por haber sido el primer pa\u00eds de esclavos que se independizaba mientras los dominicanos se organizaban alrededor del tabaco, la explotaci\u00f3n de la madera y la ganader\u00eda. Posteriormente en el \u00faltimo cuarto del siglo XIX, empez\u00f3 a desarrollarse la industria azucarera basada en la plantaci\u00f3n pero en el marco de una econom\u00eda capitalista.<\/p>\n<p>As\u00ed el siglo XX se inicia, teniendo Hait\u00ed el triple de la poblaci\u00f3n dominicana pero en trayectorias econ\u00f3micas que empezaban a revertirse. La econom\u00eda dominicana se aceleraba impulsada b\u00e1sicamente por el az\u00facar mientras que la econom\u00eda haitiana perd\u00eda velocidad asociado con el predominio de la econom\u00eda campesina y los ciclos del caf\u00e9.\u00a0\u00a0 <br \/>\nEn la segunda d\u00e9cada del Siglo XX ambos pa\u00edses son ocupados militarmente por los norteamericanos, imponiendo f\u00e9rreas dictaduras militares en ambos pa\u00edses pero con resultados econ\u00f3micos diferentes.<\/p>\n<p>En Dominicana se desarrolla una infraestructura productiva y se consolida la producci\u00f3n azucarera mientras que en Hait\u00ed los resultados econ\u00f3micos de la ocupaci\u00f3n fueron m\u00e1s exiguos y los excedentes se utilizaron para pagar la deuda[3].<\/p>\n<p>De ese modo ya en 1916, Rep\u00fablica Dominicana ten\u00eda un intercambio comercial con el mundo que era 1.5 veces m\u00e1s grande que el intercambio comercial de Hait\u00ed con el mundo\u00a0 y partir de la segunda d\u00e9cada del SXX la brecha entre los dos pa\u00edses empez\u00f3 a crecer aceleradamente.<br \/>\nEn 1947 una misi\u00f3n de la ONU reconoc\u00eda en Hait\u00ed el pa\u00eds del PIB percapita m\u00e1s bajo de Am\u00e9rica.<br \/>\nEn 1950, Hait\u00ed segu\u00eda teniendo una poblaci\u00f3n que era 1.5 veces m\u00e1s grande que la dominicana, pero Dominicana ten\u00eda un PIB real que era 1.4[4] veces superior al haitiano, exportaba al mundo 2.3 veces m\u00e1s e importaba 1.4 veces m\u00e1s que Hait\u00ed.<\/p>\n<p>Estas diferencias en los niveles de actividad econ\u00f3mica explican el flujo migratorio de los haitianos hacia Rep\u00fablica Dominicana.<\/p>\n<p>La industria azucarera tuvo un crecimiento impresionante. La cual fue inicialmente propiedad extranjera, luego en los a\u00f1os 50 pas\u00f3 a manos del dictador Trujillo y finalmente pas\u00f3 a manos del Estado en 1961.<\/p>\n<p>Esa industria utiliz\u00f3 intensamente a los braceros haitianos, cre\u00e1ndose un sistema donde interven\u00edan los estados, las \u00e9lites pol\u00edticas y militares de ambos pa\u00edses, as\u00ed como las dos empresas privadas dedicadas a la producci\u00f3n azucarera en Dominicana.<br \/>\nEl sistema implicaba la importaci\u00f3n anual de miles de braceros que quedaban inmovilizados y bajo control en las grandes plantaciones azucareras, produci\u00e9ndose todo tipo de injusticias y exclusiones, cuya expresi\u00f3n visible ha sido el batey.<\/p>\n<p>Es a finales de la d\u00e9cada del 30 del Siglo XX, con la matanza de varios miles de haitianos durante la dictadura de Trujillo cuando empieza una activa construcci\u00f3n de la identidad dominicana como negaci\u00f3n de lo haitiano. Cuando a la \u201craza negra\u201d del haitiano se le opone la \u201craza blanca del dominicano\u201d. Al vud\u00fa se le opone el catolicismo y a la african\u00eda se le opone la hispanidad.<br \/>\nEsa ideolog\u00eda se refuerza en la d\u00e9cada del 40 y 50 del Siglo XX, con los intentos de Trujillo de \u201cblanquear la raza\u201d mediante la promoci\u00f3n de migraciones de europeos.<\/p>\n<p>Sin embargo, en las d\u00e9cadas siguientes (del 60 al finales del 80) el tema se diluye, por lo menos como parte del debate p\u00fablico, los elementos racistas estaban incorporado en la cultura dominicana, expresado b\u00e1sicamente como un antihaitianismo. Las tensiones antihaitianas del lado dominicano permanecieron latentes con excepci\u00f3n de brotes espor\u00e1dicos de conflictos fronterizos aislados y en otros casos se produjeron conflictos de mayor envergadura que involucraban a ambos gobiernos con amenazas que sub\u00edan de tono pero luego bajaban de nivel. Era una relaci\u00f3n \u201ccordialmente tensa\u201d.<\/p>\n<p>Tras casi un siglo de inmigraci\u00f3n esencialmente indocumentada se produjo pr\u00e1cticamente tres generaciones de dominicanos descendientes de inmigrantes. Esos dominicanos hijos de braceros inmigrantes, permanec\u00edan sujetos a las reglas del batey azucarero, siendo vulnerables a toda suerte de injusticias y exclusiones, en un h\u00e1bitat de pobreza extrema.<\/p>\n<p>La crisis de la econom\u00eda azucarera dominicana en la d\u00e9cada del ochenta del siglo pasado, comenz\u00f3 a modificar el cuadro descrito, pues la inmigraci\u00f3n se vincul\u00f3 a la agricultura no azucarera y penetr\u00f3 en las zonas urbanas, sobre todo en la actividad de construcci\u00f3n y el sector informal urbano. Por otro lado, la sociedad dominicana se hizo m\u00e1s abierta y plural, visibiliz\u00e1ndose en consecuencia el fen\u00f3meno migratorio.<\/p>\n<p>La poblaci\u00f3n de descendiente de haitianos, nacidas en el territorio nacional se integr\u00f3 plenamente y se asumi\u00f3 como dominicana, pues la mayor parte de ellos se hab\u00eda documentado seg\u00fan las pr\u00e1cticas de la \u00e9poca.<\/p>\n<p>En 1994 vuelve otra vez a tomar impulso la ideolog\u00eda del nacionalismo y racismo antihaitiano, pero esta vez es impulsado por el Presidente Balaguer que se invent\u00f3 un supuesto plan de fusi\u00f3n de la Isla, se\u00f1alando que Jos\u00e9 Francisco Pe\u00f1a G\u00f3mez, el l\u00edder pol\u00edtico de la oposici\u00f3n y de origen haitiano era el instrumento para ese fin.<\/p>\n<p>Esa visi\u00f3n \u201cultranacionalista y racista\u201d de la cuesti\u00f3n haitiana se refuerza en la campa\u00f1a electoral de 1996, pero esta vez de la mano del Partido de la Liberaci\u00f3n Dominicana (PLD) y de grupos de ultraderecha asociado a ese partido que volvieron a impulsar la xenofobia como parte de la campa\u00f1a pol\u00edtica. En los a\u00f1os siguientes, el PLD nunca se distanci\u00f3 de los nacionalistas ultraderechistas que cada vez fueron imponiendo una agenda conservadora. <\/p>\n<p>As\u00ed la Ley de Migraci\u00f3n 285-04[5] pretendi\u00f3 desconocer tres generaciones de dominicanos de descendencia haitiana, reinterpretando el concepto de tr\u00e1nsito del art\u00edculo 11 de la Constituci\u00f3n del 2002, seg\u00fan la cual inmigraci\u00f3n irregular estaba en \u201ctr\u00e1nsito\u201d.<br \/>\nEsta interpretaci\u00f3n fue objeto impugnaci\u00f3n y la Suprema Corte de Justicia en 2005 legitim\u00f3 la interpretaci\u00f3n \u201ctr\u00e1nsito\u201d como la condici\u00f3n de los inmigrantes no residentes, convirtiendo en \u201cpersonas en tr\u00e1nsito\u201d a miles de inmigrantes y sus hijos que ten\u00edan tres generaciones residiendo en el pa\u00eds.<br \/>\nEn el 2005, la sentencia de la CIDH relativas a Jean y Bosico sent\u00f3 jurisprudencia en cuanto que: primero, el estatus migratorio de una persona no puede ser condici\u00f3n para el otorgamiento de la nacionalidad por el Estado. Segundo, que el estatus migratorio de una persona no se trasmite a sus hijos, y tercero, que la condici\u00f3n del nacimiento en el territorio es la \u00fanica a ser demostrada para la adquisici\u00f3n de la nacionalidad.<br \/>\nNo obstante la Junta Central Electoral en 2007 comenz\u00f3 a negar y\/o quitar documentos a la poblaci\u00f3n de descendientes, que por derecho eran dominicanos de nacimiento. Se les quitaban documentos de identificaci\u00f3n, se les negaba la entrega de actas de nacimiento y en general se tend\u00eda a borrar por medios burocr\u00e1ticos la condici\u00f3n de ciudadanos dominicanos a miles de descendientes de inmigrantes.<br \/>\nEn tales condiciones, en el 2010, la reforma constitucional estableci\u00f3 un nuevo criterio para otorgar la nacionalidad dominicana, seg\u00fan la cual los hijos de inmigrantes irregulares no pod\u00edan beneficiarse de la nacionalidad dominicana, pero reconoc\u00eda que quienes hasta ese momento ten\u00edan la nacionalidad dominicana continuar\u00edan ejerciendo ese derecho.<br \/>\nEn 2013 el Tribunal Constitucional hace una interpretaci\u00f3n in extremis y hace retroactivo ese precepto constitucional, con lo cual desnacionaliza en la pr\u00e1ctica a miles de descendientes de inmigrantes desde 1929 en adelante.<br \/>\nLo expuesto demuestra, que la sentencia 168-13 del Tribunal Constitucional, es el producto de una larga cadena de exclusiones sociales y econ\u00f3micas, violaciones al sistema jur\u00eddico en materia de derechos y, en general, refleja el r\u00e9gimen de exclusi\u00f3n social en que vive la sociedad dominicana pero que ha llegado al extremo con los dominicanos de descendencia haitiana. <strong>(http:\/\/latidoamerica.org)<\/strong><br \/>\n\u00a0<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/web.hilo.org.pe\/wp-content\/uploads\/eso-no-se-hace.jpg\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Ver archivo adjunto<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Palabras le?das por Miguel Ceara-Hatton[1] en representaci?n del Comit? de Solidaridad con los Desnacionalizados frente a la Comisi?n Interamericana de Derechos Humanos[2]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":7913,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[9],"tags":[],"class_list":["post-1595","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-noticias"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/ceas.org.pe\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1595","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/ceas.org.pe\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/ceas.org.pe\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ceas.org.pe\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ceas.org.pe\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1595"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/ceas.org.pe\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1595\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":7623,"href":"https:\/\/ceas.org.pe\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1595\/revisions\/7623"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ceas.org.pe\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/7913"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/ceas.org.pe\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1595"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/ceas.org.pe\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1595"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/ceas.org.pe\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1595"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}