{"id":1402,"date":"2013-09-09T08:57:02","date_gmt":"2013-09-09T08:57:02","guid":{"rendered":""},"modified":"2026-03-11T09:12:30","modified_gmt":"2026-03-11T14:12:30","slug":"caritas-y-su-labor-mos-difocil-llevar-ayuda-al-pueblo-sirio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/ceas.org.pe\/index.php\/2013\/09\/09\/caritas-y-su-labor-mos-difocil-llevar-ayuda-al-pueblo-sirio\/","title":{"rendered":"Caritas y su labor m\u00f3s dif\u00f3cil, llevar ayuda al pueblo sirio"},"content":{"rendered":"<p>Gharam viv\u00eda en Hassakeh, al noreste de Siria. \u00abLo m\u00e1s aterrador eran los bombardeos\u00bb, dijo. Su escuela fue destruida y ella fue testigo de c\u00f3mo derribaban las casas de sus amigos. <\/p>\n<p>Lo que empez\u00f3 con ni\u00f1os pintando grafiti contra el contra el r\u00e9gimen del gobierno en una pared en el pueblo sirio de Deraa en marzo de 2011, se ha transformado en una brutal guerra civil en Siria, y en la crisis humanitaria m\u00e1s grande en que Caritas est\u00e1 trabajando en la actualidad. <\/p>\n<p>Ha habido al menos 100.000 muertos, casi 7 millones de personas en Siria necesitan ayuda y 4 millones han sido obligadas a abandonar sus hogares en todo el pa\u00eds. M\u00e1s de 1,7 millones de personas han huido a los pa\u00edses vecinos. <\/p>\n<p>Sin embargo, las cifras no reflejan adecuadamente el verdadero costo de la guerra. <\/p>\n<p>\u00abPerdimos a nuestra madre y la am\u00e1bamos\u00bb, dijo Gharam. \u00abNo puedo vivir sin mi mam\u00e1. La necesito\u00bb. Su madre y tres hermanos y hermanas murieron en un ataque con cohetes en el mes de junio. <\/p>\n<p>Ahora, Gharam cuida a su hermano de 10 a\u00f1os, Nafeh, en Qab Elias, un campamento improvisado con carpas para refugiados sirios en el Valle de la Bec\u00e1, en Siria. Su padre ha vuelto a Siria y ella vive en la tienda de campa\u00f1a con un primo. <\/p>\n<p>Caritas les est\u00e1 distribuyendo ayuda. Reciben ropa, colchas, kits de higiene y paquetes de v\u00edveres. Caritas L\u00edbano ha ayudado a 10.000 familias con distribuciones de ayuda desde el inicio del conflicto, pero las necesidades est\u00e1n aumentando. Tan s\u00f3lo el pasado mayo,\u00a0 \u00abSi Caritas no estuviera aqu\u00ed, no comer\u00edamos\u00bb, dijo Khatar. La madre de 42 a\u00f1os con seis hijos vive en un establo en una granja en el Valle de la Bec\u00e1. El peque\u00f1o recinto de madera y l\u00e1minas de metal alberga en total a 25 personas, casi todas mujeres y ni\u00f1os. <\/p>\n<p>\u00abEs horrible\u00bb, dijo. \u00abUna tuber\u00eda de desag\u00fce atraviesa el establo. Gotea cuando llueve. Los ni\u00f1os est\u00e1n muy enfermos debido a la mala higiene. Pero o vivimos aqu\u00ed o vivimos en la calle\u00bb.<\/p>\n<p>Khatar dice que es demasiado pobre y no se puede permitir pagar transporte para ir al centro de Caritas que queda cerca, en donde opera una unidad m\u00e9dica. As\u00ed que un doctor la visitar\u00e1. Las cl\u00ednicas m\u00f3viles de Caritas van por el Valle de la Bec\u00e1 para brindar atenci\u00f3n m\u00e9dica a los refugiados sirios que viven all\u00ed. <\/p>\n<p>\u00abVemos muchos casos de diarrea\u00bb, dijo el Dr. Joseph Homsi, que trabaja en la cl\u00ednica m\u00f3vil y que hoy est\u00e1n en el centro de Caritas en Taalabaya. Hay muchos casos de sarna, piojos, alergias cut\u00e1neas y lishmania, un par\u00e1sito repugnante que provoca terribles yagas en la piel. <\/p>\n<p>\u00abLa mayor\u00eda de problemas se deben a condiciones de vida antihigi\u00e9nicas\u00bb, dijo el Dr. Joseph. Caritas est\u00e1 impartiendo sesiones de promoci\u00f3n de salud para los refugiados, mostrando t\u00e9cnicas sencillas para mantenerse saludable y evitar infecciones. <\/p>\n<p>Uno de los problemas m\u00e1s graves a que se est\u00e1n enfrentando los refugiados sirios en el L\u00edbano es el da\u00f1o psicol\u00f3gico como consecuencia de sus experiencias. <\/p>\n<p>Krist, 13, fue secuestrado junto con sus padres por asaltantes armados en Siria. \u00abLlevaban armas y ten\u00edan la cara cubierta\u00bb, dijo. \u00abGolpearon a mi padre con la pistola y a mi madre le arrancaron los pendientes de las orejas. Dijeron que le iban a cortar los dedos para quitarle los anillos, pero ella se los logr\u00f3 quitar\u00bb.<\/p>\n<p>Hab\u00edan ca\u00eddo v\u00edctimas de pandillas armadas que buscaban sacar provecho del caos que ha envuelto a Siria. Krist y su familia sab\u00edan que pronto iban a volver a ser blanco de los delincuentes, as\u00ed que tomaron la decisi\u00f3n de abandonar su hogar y buscar seguridad en el L\u00edbano. <br \/>\n\u00a0<\/p>\n<p>Ahora Krist sufre trauma. Tiene flashbacks de gente con u\u00f1as largas rojas tratando de sofocarlo. Le tiene fobia a la oscuridad y a estar a puertas cerradas, y ha desarrollado tics nerviosos. <\/p>\n<p>\u00abTodo aquel que deja su pa\u00eds debido al conflicto es un superviviente del trauma\u00bb, dice la psic\u00f3loga de Caritas L\u00edbano, Maureen Mahfouz. <\/p>\n<p>Caritas tiene psic\u00f3logos en sus centros y trabajadores sociales que visitan a las familias para brindar orientaci\u00f3n y terapia si es necesario. <\/p>\n<p>\u00abSiempre que hay un ciclo de violencia, uno tiene que cortarlo en alg\u00fan lado\u00bb, dice Maureen Mahfouz. \u00abPara eso que estamos aqu\u00ed &#8211; brindando ayuda evitamos que la violencia se repita\u00bb. <\/p>\n<p>Despu\u00e9s del tratamiento o la terapia la gente empieza a pensar positivamente. Los ni\u00f1os se vuelven m\u00e1s felices y dicen que no pueden esperar para volver a las sesiones. <\/p>\n<p>\u00abNuestro papel es apoyarlos\u00bb, dice el Presidente de Caritas L\u00edbano, P. Simon Faddoul. \u00abLa gente no necesita s\u00f3lo ayuda material, tambi\u00e9n necesita afecto. El personal de Caritas escucha su sufrimiento y eso les vuelve a dar esperanza\u00bb. <\/p>\n<p>Caritas L\u00edbano ha ayudado a alrededor de 90.000 refugiados Sirios hasta ahora. No obstante, eso es apenas parte de la historia en la regi\u00f3n. En Siria, Jordania y Turqu\u00eda, Caritas est\u00e1 trabajando para ayudar a aquellos en apremiante necesidad. <\/p>\n<p>En Jordania, Caritas ha ayudado a m\u00e1s de 110.000 personas con, entre otras cosas, v\u00edveres, apoyo para vivienda, calentadores y colchas, orientaci\u00f3n, atenci\u00f3n m\u00e9dica primaria y educaci\u00f3n para los ni\u00f1os. <\/p>\n<p>En Siria, Caritas Siria ha podido ayudar a 40.000 personas en Damasco, Alepo, Homs, Coast, Jazire y Horan. Trabaja con cristianos y musulmanes, y a veces sus centros est\u00e1n en la l\u00ednea de frente. El enfoque principal es atenci\u00f3n m\u00e9dica, v\u00edveres, colchas, ropa y ayuda para pagar el alquiler. <\/p>\n<p>\u00abLa sociedad civil est\u00e1 encabezando una resistencia secreta contra este oscuro cuadro. Estamos luchando contra las penurias y la violencia en silencio y con dignidad\u00bb, dijo el Presidente de Caritas Siria, Obispo Antoine Audo. <\/p>\n<p>Es posible que todav\u00eda haga falta lo peor. La Agencia para Refugiados de la ONU predice que habr\u00e1 3,45 millones de refugiados sirios para finales de 2013. Si se reanudan los combates a los principales n\u00facleos de poblaci\u00f3n de Alepo o Damasco, el n\u00famero de refugiados se podr\u00eda disparar. \u00abLa crisis de Siria ha sido una de las tareas m\u00e1s dif\u00edciles a que nos hemos enfrentado jam\u00e1s. Pero estoy realmente sorprendido con la resiliencia de los refugiados sirios\u00bb, dijo el P. Faddoul. \u00abSu inexorable esp\u00edritu humano nos devuelve la esperanza\u00bb. <\/p>\n<p>Si la peque\u00f1a Gharam pudiera pedir lo que quisiera, dice que desear\u00eda un cambio de ropa, un tel\u00e9fono para poder llamar a su padre y saber c\u00f3mo est\u00e1, y volver a la vida que ten\u00eda antes de la guerra. Para su hermano peque\u00f1o, Nafeh, ella quisiera un cochecito de juguete, un p\u00e1jaro como mascota y \u00abvivir en paz\u00bb, un ruego que todos compartimos. <strong>(www.caritas.org)<br \/>\nCr\u00e9dito de foto: Eoghan Rice \/ Tr\u00f3caire<\/strong><br \/>\n\u00a0<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/web.hilo.org.pe\/wp-content\/uploads\/familia-apoyada-en-khatar.jpg\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Ver archivo adjunto<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00abTen?amos una vida maravillosa\u00bb, dice Gharam, una refugiada siria de 11 a?os que ahora vive en el L?bano. \u00abYo iba a la escuela. Ten?a amigos. Era feliz\u00bb. Esa forma de vida ha sido destruida por la brutal guerra civil en Siria.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":7878,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[9],"tags":[],"class_list":["post-1402","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-noticias"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/ceas.org.pe\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1402","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/ceas.org.pe\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/ceas.org.pe\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ceas.org.pe\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ceas.org.pe\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1402"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/ceas.org.pe\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1402\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":7816,"href":"https:\/\/ceas.org.pe\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1402\/revisions\/7816"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ceas.org.pe\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/7878"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/ceas.org.pe\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1402"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/ceas.org.pe\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1402"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/ceas.org.pe\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1402"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}