Personas defensoras, líderes de la Amazonía, la Iglesia y organizaciones de derechos humanos se reúnen en Iquitos para abordar situaciones de amenaza contra sus derechos fundamentales.
El segundo encuentro Macro regional Amazónico “Entrelazando voces por la dignidad” reunió a representantes de Loreto, Ucayali, Huánuco y San Martín. Los acuerdos y propuestas fueron presentados públicamente y se buscará que sean entregados en una carta al Papa León XIV durante su próxima visita al Perú.
Iquitos, agosto de 2026. Representantes de organizaciones sociales, pueblos indígenas, personas defensoras de derechos humanos y ambientales, familiares de víctimas y colectivos ciudadanos de Loreto, Ucayali, Huánuco y San Martín se reunieron en Iquitos, los días 24 y 25 de agosto, para dialogar sobre los principales desafíos que enfrentan sus territorios y construir acuerdos frente a un contexto de creciente vulneración de derechos.
El encuentro macroregional “Entrelazando voces por la dignidad: por los derechos humanos y el bien común” permitió poner en común las problemáticas que atraviesan los distintos territorios de la Amazonía, entre ellas la tala ilegal y otras actividades ilícitas que amenazan los territorios, los ataques y asesinatos de personas defensoras ambientales e indígenas, así como la vulneración de los derechos de los pueblos originarios y del ambiente.
Defensores fijan posición frente a las amenazas en sus territorios
Como resultado del encuentro, las organizaciones participantes presentaron públicamente una Declaración Pública que recoge sus principales demandas y compromisos frente a las amenazas que enfrentan los pueblos y territorios amazónicos.
Entre sus principales demandas, exigieron protección efectiva para quienes defienden derechos y territorios, frente a la persecución, criminalización y violencia que enfrentan personas defensoras indígenas y ambientales. Plantearon la creación de un Sistema Nacional de Protección y Autoprotección de Personas Defensoras de Derechos Humanos y Territoriales, con presupuesto suficiente, enfoque territorial e intercultural y participación efectiva de los pueblos indígenas.
Asimismo, demandaron garantizar el acceso al agua potable y proteger los ríos y sus cuencas frente a la contaminación, además de la remediación de los derrames petroleros y atención integral en salud para las personas afectadas por metales tóxicos. También exigieron el cumplimiento de la sentencia que reconoce a los ríos y sus afluentes como sujetos de derechos.
A ello se sumó la exigencia de titulación integral y seguridad jurídica de los territorios indígenas, el respeto de la consulta previa, la autonomía y la libre determinación de los pueblos, así como la protección efectiva de los Pueblos Indígenas en Aislamiento y Contacto Inicial (PIACI).
Como órgano de servicio de la Iglesia peruana para los derechos humanos y la defensa de la dignidad, CEAS participó en el impulso de estos espacios junto a la Coordinadora Nacional de Derechos Humanos (CNDDHH) y compartió la mesa inaugural con Mons. Miguel Ángel Cadenas, obispo de Iquitos y el Cardenal Pedro Barreto.
«Nosotros como iglesia queremos contribuir a sanar situaciones de violencia de derechos fundamentales y por eso, hay que sentarnos y haty que escuchar como parte de una misma sociedad. La Iglesia entiende que Para poder ser servicio de nuestro pueblo tenemos que escucharlo», señaló Silvia Alayo, Secretaria Ejecutiva de la Comisión Episcopal de Acción Social.
Asimismo, durante su intervención, monseñor Cadenas advirtió sobre el deterioro de las garantías para los derechos humanos y cuestionó que su vulneración pueda llegar a considerarse normal o necesaria. “Los derechos humanos tienen que ver con la dignidad de la persona y la dignidad de la persona no puede ser negociada”, señaló. Asimismo, alertó sobre los impactos del extractivismo en los territorios y las comunidades: “Estamos en un momento de extractivismo, donde la única mirada es cuánto dinero va a generar una actividad. Y eso lo que está provocando es daño, enfermedad y destrucción del medio ambiente”, afirmó.
En el evento en Iquitos, se difundió el video del Cardenal Pedro Barreto y expresidente de CEAMA, donde explica el caso “Doe Run”, fundición polimetálica en La Oroya desde 1928, en el que por vez primera, una empresa fuera del país reconoce el derecho a la salud de 1373 niños, a quienes les entregarán 150 millones de dólares.
“Entrelazando voces por la dignidad” fue el segundo de tres encuentros macroregionales. El primero se realizó en Cusco, los días 13 y 14 de agosto, y el proceso continuará con un tercer encuentro en Piura este 29 y 30 de agosto.
Asimismo, participó Ruth Luque, senadora de la República, quien acompañó este espacio con el compromiso de contribuir a que las demandas y propuestas recogidas desde estos territorios sean trasladadas al Congreso de la República.