¿Por qué no se aplican los grilletes electrónicos en el Perúó
¿POR QUÉ NO SE APLICAN LOS GRILLETES
ELECTRÓNICOS EN EL PERÚ?
Por: Carlos Zoe Vásquez Ganoza
Ex presidente del INPE
En enero de 2010, cuando la población penitenciaria ascendía a 46,198 internos, el Estado promulgó por primera vez la posibilidad del uso de grilletes mediante Ley Nº 29499. La norma posibilitaba evitar el ingreso de procesados por medidas cautelares alternativas a la prisión y, a su vez, impulsaba el egreso de condenados a penales a través de penas alternativas o beneficios penitenciarios con grilletes. El requisito principal era no estar inmerso en un delito o no haber sido condenado por una pena mayor a ocho años, dando la prioridad a adultos mayores, enfermos graves, discapacitados, mujeres gestantes o madres cabeza de familia; y se prohibía para delitos de violencia familiar, violaciones sexuales y crimen organizado.
Diez años después, solo existen 24 grilletes implementados y una población penitenciaria que asciende a 96,145 internos (INPE: Enero, 2020). Su poca o nula implementación se debe a las siguientes variables que pasamos a explicar.
La primera de ellas es la burocracia normativa vigente para su otorgamiento. Para que un condenado solicite – ya sea a través de una conversión de su pena o beneficio penitenciario – un grillete electrónico, debe agenciarse de copias certificadas de su sentencia, algo que determina no menos de tres meses de espera para su tramitación por el juzgado competente, sumado al hecho que solo el 56% de la población penitenciaria tiene asistencia legal, según el censo nacional penitenciario (INEI: 2016). Esto contraviene la política de simplificación administrativa que tiene por objetivo la eliminación de obstáculos o costos innecesarios para el adecuado funcionamiento de la administración pública. A ningún procesado o condenado debe exigirse dicho requisito, por cuanto obra en manos del propio Estado, a través del Poder Judicial.
A lo antes dicho se suma que el interno deba agenciarse de “certificados de antecedentes judiciales”, “certificado de computo laboral o estudio dentro del penal”, “constancia del régimen penitenciario en el que se encuentra”, “certificado notarial, municipal o judicial sobre su domicilio” y, por último, esperar a que lo atienda el Consejo Técnico Penitenciario, quien emitirá un informe de viabilidad. Si cumple esto, que tarda varios meses, entonces recién podrá acceder a una “nueva evaluación”, la judicial. Todo este trámite burocrático hace inviable la masificación de los grilletes, legislación burocrática que data del año 91, cuando el Estado se ha movilizado ya a la simplificación de barreras como estas. Lo dicho solo es una muestra, pues existen otros requisitos como el pago del 10% mínimo de la reparación civil, entre otros que deben ser evaluados.
La segunda gran variable es la necesidad de compromiso político para que esto se masifique. La norma actual establece que es el interno, además de la documentación antes descrita, quien asuma el costo del grillete mensual, unos 900 soles aproximadamente al día de hoy, cuando ya casi todas las legislaciones comparadas a nivel internacional han determinado que el Estado asuma dicho gasto, máxime si tenerlos en penales es mucho más caros que su adquisición.
En el Perú, la construcción de un penal de 1000 internos le cuenta al Estado no menos de 150 millones de soles. Uno para 4000 internos requiere la inversión de 600 millones, cuando la compra de la misma cantidad de grilletes bordea los 13.7 millones de dólares (Ministerio de Justicia de Ecuador compro por dicho monto en el 2016), unos 47 millones de soles, esto es, solo el 8% de lo que costaría un penal para albergarlos. A esto súmele los gastos de seguridad, alimentación, salud y tratamiento.
En plena pandemia, el Estado no puede seguir de espaldas a los penales. La masificación de los grilletes electrónicos es una alternativa a evaluar a más de 18 mil internos que tienen penas o procesos por delitos menores a 8 años, pero se requiere liderazgo y compromiso político para que así suceda, sino seguiremos con 24 grilletes e incrementando el hacinamiento de los penales.
Lima, 11 de abril de 2020