Comisión Episcopal de Acción Social

Coronavirus y una Comisión Ad – Hoc para penales

06/04/2020

CORONAVIRUS Y UNA COMISIÓN AD – HOC PARA PENALES
 

Carlos Vásquez Ganoza
Ex presidente del INPE

 

El presidente de la República ha comunicado que, hasta la fecha, ningún interno se encuentra infectado con el coronavirus. ¿Pero qué sucedería si la pandemia se propaga a los establecimientos penitenciarios del Perú?

Datos del INPE (marzo 2020), determina que el 19% de los internos es población vulnerable (17,990): el 27% son mayores de 60 años (4,824); el restante 73% sufren alguna enfermedad o están proclives a contraer alguna (2,980 con TBC; 828 con VIH/SIDA; 1,960 diabéticos; 1,263 con discapacidad física o mental; 5,697 con hipertensión arterial; 69 con cáncer; 160 madres con hijos viviendo en los penales; y 42 gestantes). Al menos se trata de cifras detectadas de una población que bordea los 96,145 internos a enero de este año. Estas características son caldo de cultivo para un virus que no discrimina a nadie.

Al respecto, la presidenta del Tribunal Constitucional, Marianella Ledesma, ha propuesto al presidente de la República la creación de una Comisión Ad hoc que evalué y proponga el otorgamiento de gracias presidenciales a aquellos internos enfermos o adultos mayores, frente a la posibilidad de que el coronavirus ingrese a los penales.

En el periodo 1980 – 2017, vieron la libertad 19,306 internos a través de las gracias presidenciales otorgadas por siete mandatarios: Belaunde Terri (2,007); García Pérez, primer gobierno (3,636); Fujimori Fujimori (6,379); Paniagua Corazao (743); Toledo Manrique (863); García Pérez, segundo gobierno (5,500); Humala Tasso (155); y, Kuczynski Godard (23).

En promedio, en los últimos 37 años, 521 internos al año fueron beneficiados con las gracias presidenciales. Pero también es cierto que, luego de las denuncias producidas por el llamado caso “narco indultos”, su otorgamiento se ha reducido a no más de una docena al año.

Las gracias presidenciales constituye una válvula de escape al gran hacinamiento que vive el sistema penitenciario, máxime si desde el año 2013 el 73% de la población penitenciaria ya no cuenta con beneficios penitenciarios, entre otras, por las proscripciones establecidas en las Leyes N° 30076 y 30077). Esto ha determinado, por ejemplo, que de 20,843 internos que egresaron por beneficios en el año 2011, se haya reducido a solo 7,383 en el 2017 (INPE: 2017).

Reactivar las gracias pasa por concebir una restructuración de la Comisión de Gracias Presidenciales y volver a sus orígenes. Ejemplo de ello fue la Comisión Ad – Hoc de 1996, presidida por el Defensor del Pueblo, el Ministro de Justicia y el padre Huber Lanssiers como representante del presidente de la República. Esta comisión tuvo una característica principal: la inmediación con los internos a través de entrevistas y no burocrática o de revisión de documentación como fueron las Comisiones que le sucedieron, mucho menos delegó funciones en funcionarios de menor jerarquía. Una variable más: tuvo la facultad por ley de revisar “elementos probatorios insuficientes” en caso de condenados, facultad que ninguna otra comisión ha tenido desde entonces.

La Comisión Lanssiers constituyó, lejos de una solución solamente jurídica, una solución política que encontró consenso a la situación carcelería de aquel momento. El reconocimiento personal de quienes la conformaron determinó la aceptación de todas sus recomendaciones por el presidente de entonces. 

Hoy, la pandemia que representa el coronavirus, sumado a las condiciones de hacinamiento y de insalubridad que se vive en los penales, determina un nuevo escenario penitenciario que requiere de una respuesta rápida que evite una crisis mayor.  Siendo la gracia presidencial una facultad constitucional, bastaría una Resolución Suprema para su conformación y que inicie su trabajo cuanto antes.

                                                                                                                       

Lima, 3 de abril de 2020. 

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