Conversatorio sobre Ciencia y Religión en Universidad Ruiz de Montoya
La historia del mundo es en sí la competencia entre dos visiones: la científica y la religiosa. Sin embargo, estudiosos demuestran que no son contradictorias si se analiza el objetivo de ambas: la verdad, la cual está presente en los cuestionamientos del científico y del teólogo. Así lo expresaron los participantes del conversatorio Ciencia y Religión, organizado por la Escuela de Posgrado de la Universidad Antonio Ruiz de Montoya, quienes destacaron que grandes religiosos han sido también grandes científicos y filósofos cuyos aportes aún se estudian hoy, además importantes científicos han contribuido a la reflexión sobre el ser y el devenir del mundo.
El profesor M. Darrol Bryant, director del Centro para el Diálogo y la Espiritualidad en las religiones del mundo en Renison University College de Waterloo (Canadá), quien durante sus numerosas visitas a la India, Turquía, Japón, Corea, Europa, África, América Latina y China, ha dialogado con budistas, cristianos, taoístas, confucionistas, hindúes, judíos, musulmanes, sijs, jainistas y los pueblos nativos, comentó que al igual que no ha encontrado ninguna contradicción en ellas, tampoco entre ciencia y religión porque solo son dos maneras diferentes de relacionarse con el mundo.
Explicó que Copérnico, científico destacado que también fue sacerdote, afirmó que su estudio sobre los planetas no estaban opuestos a la religión. Para él existían dos maneras de conocer: a través del libro de la Biblia y el de la naturaleza. “La ciencia no contradice las enseñanzas de la religión porque nos da una serie de preguntas y en cada respuesta existe una visión de la verdad, y viceversa. Solo es contradictorio cuando científicos fundamentalistas dicen que ellos tienen todas las respuestas o cuando fundamentalistas religiosos insisten que su verdad es la única. Tanto la ciencia como la religión no pueden ir más allá de sus propias fronteras”, expresa M. Darrol Bryant.
Por su parte, el profesor Ravi M. Gupta, presidente del Centro de Estudios Religiosos de la Universidad de Utah (EE. UU.), coincide en que la visión de conflicto entre ciencia y religión es muy popular a tal nivel que para los nuevos representantes del ateísmo estamos viviendo la era del declive de la religión, sin embargo, las miles de personas que día a día se comprometen con prácticas espirituales los desmienten. “Basta mirar en el mundo para saber que los efectos de la religión también se sienten en la educación y política. Además, la ciencia puede significar un acto de gran fe para la gente. La voz de Jesús para un creyente es tan fuerte que la voz de un científico para mucha gente. El problema se da cuando los teólogos y los científicos alimentan estos enfrentamientos mirando con recelo el trabajo del otro”, expresó.
Para el destacado académico vaishnava, Ravi M. Gupta, las corrientes que señalan que ciencia y religión deben coexistir pero sin salir de sus dominios, se equivocan al creer que la religión solo se ocupa de la ética y que la ciencia solo del mundo físico, cuando en realidad ambas reflexionan sobre el ser, el mundo y la relación del hombre con la naturaleza. Por ejemplo, un descubrimiento como la energía nuclear está unido a la responsabilidad sobre su uso, no se puede obviar la cuestión ética. “No olvidemos que las cosas más maravillosas de la humanidad provienen de científicos y religiosos, pero también las más horribles. Debemos trabajar para que se restablezca la relación entre ciencia y religión. Estas dos grandes fuerzas deben trabajar en beneficio de la sociedad y el cuidado del mundo”.
Fuente: uarm.edu.pe