Móxico: Papa Francisco acompaóa a las comunidades indógenas
San Cristóbal de las Casas, 15 de febrero. El Papa Francisco celebró la Santa Misa con las comunidades indígenas en Chiapas, uno de los estados de México más pobres y el mayor con población indígena. La Santa Misa tuvo el elemento distintivo de ser celebrada en Tzeltal, tsotsil y Chol.
Las ofrendas fueron presentadas por familias de distintas comunidades indígenas. Entre la multitud bajo el sol se apreciaron los rostros originarios, las blusas o mantas con colores y diseños característicos y los sombreros. El Evangelio se proclamó en español y luego un diácono lo proclamó en idioma originario.
Las primeras palabras del Papa en su homilía fueron Li smantal Kajvaltike toj lek, que significa “la ley del Señor es perfecta del todo y reconforta el alma” en alusión al salmo que se escuchó.
Aludiendo al Éxodo y el sufrimiento que vivió el pueblo de Israel, dijo: “Experiencia, realidad que encuentra eco en esa expresión que nace de la sabiduría acuñada en estas tierras desde tiempos lejanos, y que reza en el Popol Vuh de la siguiente manera: El alba sobrevino sobre las tribus juntas. La faz de la tierra fue enseguida saneada por el sol (33)”.
Con un ánimo muy cercano, el Papa denunció el maltrato y la explotación a estas comunidades. “Se ha querido silenciar y callar este anhelo, de muchas maneras han intentado anestesiarnos el alma, de muchas formas han pretendido aletargar y adormecer la vida de nuestros niños y jóvenes con la insinuación de que nada puede cambiar o de que son sueños imposibles. Frente a estas formas, la creación también sabe levantar su voz; «esta hermana clama por el daño que le provocamos a causa del uso irresponsable y del abuso de los bienes que Dios ha puesto en ella” (Laudato si’, 2).
Sobre el tema ambiental, en cita a Laudati si’, invitó a no “hacernos sordos” frente a la crisis ambiental donde las comunidades indígenas tienen mucho que enseñar a la humanidad. Un momento muy emotivo fue cuando el Papa pidió perdón por los despojos de sus tierras por parte de los “mareados por el poder”.
“¡Qué tristeza! Qué bien nos haría a todos hacer un examen de conciencia y aprender a decir: ¡Perdón!, perdón hermanos. El mundo de hoy, despojado por la cultura del descarte, los necesita a ustedes” subrayó.
No podía dejar de citar a Laudato si’ (13) para culminar su mensaje: “Estamos celebrando la certeza de que «el Creador no nos abandona, nunca hizo marcha atrás en su proyecto de amor, que no se arrepiente de habernos creado» Celebramos que Jesucristo sigue muriendo y resucitado en cada gesto que tengamos con el más pequeño de nuestros hermanos. Animémonos a seguir siendo testigos de su Pasión, de su Resurrección haciendo carne Li smantal Kajvaltike toj lek – la ley del Señor que es perfecta del todo y reconforta el alma”.
Luego, se tradujo el mensaje del Pontífice.
Los tres traductores de la Biblia al Tzeltal, tsotsil y Chol dirigieron breves pero emotivos mensajes al Sumo Pontífice marcados por el agradecimiento por fijar su mirada en los pueblos marginados indígenas. “Tenemos un Papa al lado de los pobre”, gritó la multitud a viva voz.
También, en las Eucaristía se dieron cita varias comunidades originarias de países centroamericanos como Guatemala.
Fuente: https://www.facebook.com/comunicacioncelam/posts/1110795808965925