Comisión Episcopal de Acción Social

EN LA VERDAD, LA PAZ

26/03/2015

“EN LA VERDAD, LA PAZ”

 

Ayacucho, 14 de marzo de 2015

 

Muy querido pueblo Ayacuchano, después de saludarlos con todo mi cariño quiero decirles que recién el viernes 13 de este mes por la tarde, recibí una nefasta y triste noticia, de que el territorio de la Hoyada donde fueron sepultados hermanos nuestros en los tiempos del terrorismo.

Hoy lo han convertido en un campo deportivo, ante esta increíble e indigna realidad me fui corriendo a ponerme de rodillas delante del sagrario  al  Dios  bueno, misericordioso y justo, este Dios  que quiere a pobres, enfermos, humildes, sencillos de corazón y especialmente al pueblo Ayacuchano.

¡¡¡Y le pedí  al Señor que no permita  que este terreno  que está destinado para el Santuario de la Memoria de la muerte inhumana  de nuestra historia sufridos en los años  80 y 90 para que nunca más  se vuelva a repetir; que no se convierta en un campo deportivo,  ni en un parque.

Se me vienen  dos grandes  pensamientos  o ideas:

Primero el Sr. Oscorima y las autoridades  que lo apoyan a esta  abominable acción que han permitido:

1) Herir y destrozar los sentimientos  más profundos  del pueblo ayacuchano.

2) Parece que no han pensado  en el desprestigio y  la fama en que quedan los ayacuchanos ante el país y no solamente en nuestro país sino internacionalmente “parece que el Sr. Oscorima y las autoridades  que lo apoyan consideran este  hecho  como un juego  donde  los poderosos se pueden reír y mofar de los compromisos firmados en una ceremonia  ante el pueblo ayacuchano y donde estuvieron presentes el:

– Ministro de Justicia.

– Nuestro  muy estimado Arzobispo y Presidente de la  Conferencia  Episcopal  Peruana, Monseñor Salvador Pinero.

– El Pastor Evangélico: Rvdo. Cesar Fortunato Mauro García.

– La Presidenta  de la Comisión de Derechos Humanos  del Congreso.

– La Congresista Pérez Tello, una mujer de gran sensibilidad.

– El Dr. Salomón Lerner Febres, Ex Presidente  de la CVR.

– Autoridades Civiles y Militares e Instituciones que defienden los Derechos Humanos en Ayacucho.

– Miembros  representantes  de las Embajadas de  los Países de la Unión  Europea.

– En la que yo estuve presente y de la que yo soy testigo.

 

Me da la sensación  ante este hecho  que  el Sr. Oscorima  y las autoridades  que le apoyan  se creen que son eternos  pero se equivocan,  porque van a morir algún  día y se van encontrar con un Dios bueno, misericordioso y  justo, este Dios  que no se le puede comprar con tarjetas, dinero  ni poder.

Les suplicaría que leyeran el texto bíblico Éxodo.3, 7-10: entre otras cosas dice: “Y el SEÑOR dijo: he visto la aflicción de mi pueblo que está en Egipto, y he escuchado su clamor a causa de sus capataces, pues estoy consciente de sus sufrimientos.  Y su clamor ha llegado  hasta mí.”

Hoy en día esto se está repitiendo en Ayacucho,  el Faraón de Egipto es el  Sr. Oscorima y  las autoridades que lo apoyan  que están permitiendo  esta profanación  de un lugar memorable  y sagrado para la historia, recuerdo de nuestro pueblo ayacuchano;  que estas autoridades permiten profanar  en un territorio  destinado  para un Santuario  sagrado.

Hoy se ha convertido en un campo deportivo ¡¡¡que indignación, qué horror!!!  que esto pueda suceder en pleno siglo 21.

Así como el Faraón les dejó libres al pueblo de Israel, que estas autoridades  que han permitido este hecho tan indignante y abominable les ¡exigimos!  Que tomen la decisión  de  dejar libre este campo, para lo que está destinado  y cumplir el compromiso y el acuerdo firmado.

Hago un llamado  a todo el pueblo ayacuchano especialmente a Defensoría  del Pueblo, Frente de Defensa, Organizaciones Juveniles, Instituciones Públicas y Privadas, Instituciones que trabajan en Derechos Humanos, grupos de Mujeres, la Iglesia Católica y movimientos religiosos  nos pronunciemos ante este hecho tan abominable  de una manera  tranquila, digna  y  pacífica, pero si firmes  y exijamos un respeto más grande  a los legítimos derechos  del pueblo.

 Pido al Señor Jesús Nazareno para que el Sr. Oscorima y las autoridades  que  lo  apoyan tengan ese valor de reconocer  su enorme  error y cumplan  los acuerdos  firmados se pongan las manos al pecho y respeten a lo más profundos sentimientos  del pueblo ayacuchano  y lo más pronto posible se PUEDA INAUGURAR  ESTE SANTUARIO  DE LA MEMORIA Y NO UN PARQUE por favor.

Que el  Dios  de la paz,  de esta paz  basada  en la verdad, justicia y amor  reine en Ayacucho.                   

Hermana María Estrella del Carmen Valcarcel  Muñiz

(Madre Covadonga)

Misionera Dominica del Rosario

Las Hermanas de la Comunidad, respaldamos este  pronunciamiento:

Hna. Victoria Leaño P.

Hna.  Victoria Delgado A.

Hna. Florencia Monrroy E.

 

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