EN LA VERDAD, LA PAZ
“EN LA VERDAD, LA PAZ”
Ayacucho, 14 de marzo de 2015
Muy querido pueblo Ayacuchano, después de saludarlos con todo mi cariño quiero decirles que recién el viernes 13 de este mes por la tarde, recibí una nefasta y triste noticia, de que el territorio de la Hoyada donde fueron sepultados hermanos nuestros en los tiempos del terrorismo.
Hoy lo han convertido en un campo deportivo, ante esta increíble e indigna realidad me fui corriendo a ponerme de rodillas delante del sagrario al Dios bueno, misericordioso y justo, este Dios que quiere a pobres, enfermos, humildes, sencillos de corazón y especialmente al pueblo Ayacuchano.
¡¡¡Y le pedí al Señor que no permita que este terreno que está destinado para el Santuario de la Memoria de la muerte inhumana de nuestra historia sufridos en los años 80 y 90 para que nunca más se vuelva a repetir; que no se convierta en un campo deportivo, ni en un parque.
Se me vienen dos grandes pensamientos o ideas:
Primero el Sr. Oscorima y las autoridades que lo apoyan a esta abominable acción que han permitido:
1) Herir y destrozar los sentimientos más profundos del pueblo ayacuchano.
2) Parece que no han pensado en el desprestigio y la fama en que quedan los ayacuchanos ante el país y no solamente en nuestro país sino internacionalmente “parece que el Sr. Oscorima y las autoridades que lo apoyan consideran este hecho como un juego donde los poderosos se pueden reír y mofar de los compromisos firmados en una ceremonia ante el pueblo ayacuchano y donde estuvieron presentes el:
– Ministro de Justicia.
– Nuestro muy estimado Arzobispo y Presidente de la Conferencia Episcopal Peruana, Monseñor Salvador Pinero.
– El Pastor Evangélico: Rvdo. Cesar Fortunato Mauro García.
– La Presidenta de la Comisión de Derechos Humanos del Congreso.
– La Congresista Pérez Tello, una mujer de gran sensibilidad.
– El Dr. Salomón Lerner Febres, Ex Presidente de la CVR.
– Autoridades Civiles y Militares e Instituciones que defienden los Derechos Humanos en Ayacucho.
– Miembros representantes de las Embajadas de los Países de la Unión Europea.
– En la que yo estuve presente y de la que yo soy testigo.
Me da la sensación ante este hecho que el Sr. Oscorima y las autoridades que le apoyan se creen que son eternos pero se equivocan, porque van a morir algún día y se van encontrar con un Dios bueno, misericordioso y justo, este Dios que no se le puede comprar con tarjetas, dinero ni poder.
Les suplicaría que leyeran el texto bíblico Éxodo.3, 7-10: entre otras cosas dice: “Y el SEÑOR dijo: he visto la aflicción de mi pueblo que está en Egipto, y he escuchado su clamor a causa de sus capataces, pues estoy consciente de sus sufrimientos. Y su clamor ha llegado hasta mí.”
Hoy en día esto se está repitiendo en Ayacucho, el Faraón de Egipto es el Sr. Oscorima y las autoridades que lo apoyan que están permitiendo esta profanación de un lugar memorable y sagrado para la historia, recuerdo de nuestro pueblo ayacuchano; que estas autoridades permiten profanar en un territorio destinado para un Santuario sagrado.
Hoy se ha convertido en un campo deportivo ¡¡¡que indignación, qué horror!!! que esto pueda suceder en pleno siglo 21.
Así como el Faraón les dejó libres al pueblo de Israel, que estas autoridades que han permitido este hecho tan indignante y abominable les ¡exigimos! Que tomen la decisión de dejar libre este campo, para lo que está destinado y cumplir el compromiso y el acuerdo firmado.
Hago un llamado a todo el pueblo ayacuchano especialmente a Defensoría del Pueblo, Frente de Defensa, Organizaciones Juveniles, Instituciones Públicas y Privadas, Instituciones que trabajan en Derechos Humanos, grupos de Mujeres, la Iglesia Católica y movimientos religiosos nos pronunciemos ante este hecho tan abominable de una manera tranquila, digna y pacífica, pero si firmes y exijamos un respeto más grande a los legítimos derechos del pueblo.
Pido al Señor Jesús Nazareno para que el Sr. Oscorima y las autoridades que lo apoyan tengan ese valor de reconocer su enorme error y cumplan los acuerdos firmados se pongan las manos al pecho y respeten a lo más profundos sentimientos del pueblo ayacuchano y lo más pronto posible se PUEDA INAUGURAR ESTE SANTUARIO DE LA MEMORIA Y NO UN PARQUE por favor.
Que el Dios de la paz, de esta paz basada en la verdad, justicia y amor reine en Ayacucho.
Hermana María Estrella del Carmen Valcarcel Muñiz
(Madre Covadonga)
Misionera Dominica del Rosario
Las Hermanas de la Comunidad, respaldamos este pronunciamiento:
Hna. Victoria Leaño P.
Hna. Victoria Delgado A.
Hna. Florencia Monrroy E.