Comisión Episcopal de Acción Social

CEAS se une solidariamente al pueblo de Nicaragua en oración

24/07/2018

CEAS se une solidariamente al pueblo de Nicaragua en oración por la paz, fruto de la justicia y del respeto a los derechos humanos

 

 “Hoy día nosotros estamos tranquilos, podemos orar, podemos pedirle al Señor, estamos unidos en oración, para rezar por el pueblo nicaragüense, por nuestros hermanos que están siendo perseguidos, incluso son saboteados los templos y los lugares de culto del pueblo nicaragüense. Hoy nuestro Buen Pastor, nos pide solidaridad…”

 

Con la participación de la comunidad nicaragüenses en el Perú, este sábado 21 de julio, se celebró la Eucaristía por la paz en Nicaragua, en la parroquia “Nuestra Señora del Carmen” en Miraflores. La celebración estuvo presidida por el P. Enrique Gonzales Carbajal, m.i., Secretario Ejecutivo de la Comisión Episcopal de Acción Social, CEAS. Unidos a la comunidad nicaragüense la iglesia peruana quiere unirse en oración y en esperanza para que la paz y la justicia puedan llegar a este país hermano.

 

El P. Enrique Gonzales, resaltó en su homilía la fe de la comunidad nicaragüense que, bajo el amparo de nuestra Madre la Virgen del Carmen, nos hace unirnos en oración, por aquellos hermanos que, en estos momentos están sufriendo cada día, cada momento, cada hora, cada minuto. La manera de solidarizarnos con ellos, mencionó, es en la oración por esa justicia que necesitan como pueblo, como hijos e hijas de Dios y como parte de una sociedad democrática que quiere paz, fruto de la justicia social y del respeto a los derechos humanos que hoy vienen siendo atropellados.

 

En su prédica resaltó la imagen del Buen Pastor, dijo que: “Jesús asume y toma esta imagen como para hacernos recordar, que siempre estará preocupado frente a las necesidades de su rebaño. El Buen Pastor cuando se preocupa por sus ovejas, está preocupado de que coma, de que beba, que estén abrigadas y que estén fuera de peligro. La imagen que tenemos de las ovejas es que pueda venir un lobo por allí y acecharlas. Esta imagen del Buen Pastor nos cae muy apropiada este domingo para también poder pedirle a nuestro Señor, que nos dé fortaleza, que nos dé luces y que también nos dé en cada uno de nuestros corazones, este anhelo de la solidaridad con aquel pueblo que hoy sufre y que escucha lo que pedimos”.

 

El P. Enrique Gonzales, Secretario Ejecutivo de CEAS, nos recordó que, “en el Antiguo Testamento, Jeremías habla del Pastor, mirando la imagen en mayúsculas, ese Pastor que se preocupa de su rebaño, el Pastor real es aquel en quien las ovejas encuentran confianza; pero, hay ciertos ‘pastores’, que también los sufrimos en nuestro país, pastores que asumen cuidar el rebaño pero al final se sirven de ellos y lo único que hacen es malograrles el camino, destruir sus sendas y muchas veces llevarlos hasta el morir.

 

La imagen del Buen Pastor, nos viene bien para entrar en solidaridad con nuestros hermanos y hermanas del pueblo nicaragüense, el pueblo que está sufriendo, la Iglesia hermana que está viviendo las persecuciones, los abusos, la violencia, y nos viene bien que cada uno de nosotros asumamos que el único Pastor es Jesús y que nos lleva a tener este gesto solidario de estar atentos, no tanto para buscar violencia en nuestros corazones, ni buscar venganza, sino estar atentos para buscar la esperanza, la paz, el amor, la calma y todo lo que como creyentes de un pueblo de Dios queremos, no solamente para nuestro pueblo, sino para todos los pueblos.

 

Hoy día, frente a los malos pastores que llevan a la perdición del rebaño, hay que pedirle a Dios que también los ilumine para que cambien de actitud, para que sean conscientes, para que salgan de esa actitud egoísta y que muchas veces lleva al abuso, a la prepotencia y a la falta de misericordia con los demás, como está sucediendo en Nicaragua con nuestros hermanos que sufren por ese poder que ha caído en el egoísmo y en el abuso.

 

El Señor, nuestro Pastor, nos invita a que tomemos conciencia que vivimos en un mundo donde también cada uno de nosotros debemos abrir nuestros corazones a su presencia, de qué nos alimenta nuestro Buen Pastor, si no es de amor, de justicia y de todos los valores que Él pone en nuestras vidas, por eso que nuestra oración sea para solidarizarnos con un pueblo que quiere realmente volver a la paz.

 

Cuando decimos en el Salmo “El Señor es mi Pastor, nada me falta”, nuestra solidaridad es poder rezar, orar, por aquellos hermanos que ahora les falta luz, les falta paz, incluso ya les empiezan a faltar alimentos, les falta tranquilidad. Hoy nuestro Buen Pastor nos pide solidaridad y que cada uno, como creyentes, salgamos de la omisión, que nuestro caminar sea acercarnos a Él, Él viene a nuestras vidas para enviarnos a construir el Reino de paz, Reino de amor, Reino de justicia.

 

El Buen Pastor, si lo vemos a Jesús, es tan solidario con el otro que entregó su vida y si lo seguimos a Él es también el momento de seguir a Jesús en la preocupación por el otro. En estos días cada noticia golpea, escuchar a un sacerdote, a un hermano, que a escondidas puede decir ayúdennos, saber que un niño y una madre por una ráfaga de metralleta murieron en el camino, enterarnos que hermanos cristianos católicos como nosotros son perseguidos porque dicen no a la injusticia. Hoy el Señor quiere invitarnos realmente a que su presencia, su misericordia, su compasión, su solidaridad no solamente sea un ejemplo, sea algo que nosotros podamos absorber en nuestras vidas y podamos pedir por ellos.

 

Nos acompaña una comunidad de hermanos nicaragüenses, que vienen a pedir por sus hermanos y hermanas. Como Conferencia Episcopal Peruana, como Iglesia, como hermanos de ellos hemos querido dar este mensaje a esta comunidad que invoca a la Virgen del Carmen y que invoca a esa Madre y que nos grita con el Magnificat “Proclama mi alma la grandeza del Señor, se alegra mi Espíritu en mi Dios Salvador” y ese Dios Salvador es el mismo, es el que salva a los peruanos, a los hermanos nicaragüenses, por eso los invito a que sigamos este gesto de oración, esa solidaridad con la comunidad nicaragüense.

 

Queridos hermanos sepan que el pueblo peruano, los Obispos del Perú, los sacerdotes del Perú, los fieles cristianos y todo el pueblo peruano estamos solidarios con ustedes y, estamos solidarios porque creemos en la justicia, porque creemos en la democracia, porque creemos en la paz y más aún creemos en el amor de Dios y creemos en su voluntad de que la humanidad siempre debe estar encaminada hacia la salvación; por eso, sientan esta cercanía nuestra, sientan nuestra solidaridad para que nuestros hermanos  no se sientan solos, que sigan adelante, que soporten y creo que todos nosotros, como en muchas Iglesias y en muchos países, hoy estamos orando por el pueblo nicaragüense”.

 

Concluyó el P. Enrique Gonzales, que en el Evangelio se nos muestra también la invitación del Señor a sus discípulos a “descansar”. Hoy que nuestro descanso sea en un lugar que es la solidaridad.

  

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